Por Juan Cruz Perusia, investigador principal de Educación de Cippec

Más de 600 mil estudiantes de todo el país participaron de las pruebas Aprender.
Por Juan Cruz Perusia, investigador principal de Educación de Cippec
Los datos educativos son clave para la gestión efectiva de los sistemas educativos. En un contexto donde la información es cada vez más importante, ésta se convierte en una herramienta esencial para identificar problemas y diseñar soluciones que promuevan una educación inclusiva y de calidad.
Una fuente fundamental de información del sistema educativo son las evaluaciones de aprendizaje, que ofrecen un diagnóstico sobre los conocimientos y habilidades adquiridas por los estudiantes y sobre sus contextos, brindando retroalimentación a los actores responsables del sistema, como docentes, directores y responsables de políticas.
Según los datos de la evaluación nacional Aprender de 2023, 1 de cada 3 estudiantes del sexto grado de la educación primaria solo alcanza un nivel muy básico de lectura. Este dato revela la necesidad de alinear las políticas educativas del nivel central y las prácticas pedagógicas en las escuelas para lograr fortalecer las habilidades básicas de fluidez lectora y comprensión de textos, que son la base de todo proceso de desarrollo del individuo.
Otro uso poderoso de la información lo posibilitan los sistemas de alerta temprana (SAT) para prevenir el abandono escolar, que recopilan datos de la gestión escolar, como calificaciones y asistencia, para identificar a estudiantes en riesgo de abandonar la escuela. Con esta información, los equipos escolares pueden intervenir de manera oportuna para reforzar las trayectorias educativas de aquellos estudiantes que muestran señales de riesgo. Este enfoque promueve una atención más individualizada, para responder a las necesidades específicas de cada estudiante, sobre la base de parámetros objetivos de información.
A nivel central, los datos de los SAT permiten identificar tendencias y patrones en diferentes regiones, facilitando la toma de decisiones informadas sobre la asignación de recursos o la implementación de programas específicos. Según el último censo poblacional de 2022, 4 de cada 10 jóvenes de entre 25 y 29 años no han finalizado la secundaria. Este dato subraya la importancia de utilizar los SAT para detectar los estudiantes en riesgo de abandono en ese nivel educativo y tomar medidas tempranas para asegurar que estos completen su trayectoria escolar.
Desde Cippec acompañamos a las provincias de Mendoza y de Entre Ríos en el desarrollo de un SAT con resultados iniciales auspiciosos. En Mendoza, su implementación en 2023 traccionó la caída de la tasa de abandono de 7,1 a 6,4%, mientras que en Entre Ríos, 650 estudiantes de 80 escuelas que estaban en riesgo alto de abandono escolar continuaron sus estudios en este ciclo lectivo. Hoy estamos iniciando un trabajo con Misiones y Salta, y existen posibilidades de articular con otras provincias.
En resumen, el uso estratégico de la información educativa es esencial para la planificación y gestión efectiva de los sistemas educativos. Esto permite detectar problemas de forma oportuna y brindan las bases necesarias para el diseño de soluciones adaptadas a las necesidades de los estudiantes y escuelas, mejorando los aprendizajes y reduciendo las desigualdades. Estas son temáticas que abordaremos junto a autoridades educativas nacionales y de ocho provincias en la ciudad de Córdoba el próximo jueves 26 de septiembre, en el evento “Educación para el desarrollo”