Horas, días, semanas, meses sin ver un solo policía. Garitas vacías, destruidas por los vándalos, robos, hurtos, mecheras, punguistas. Seres humanos durmiendo en la calle (entre ellos niños), consumo de drogas, homicidios... ¿Dónde? ¿Zona sur, norte, este u oeste? No, en el centro de la ciudad. Sí, acá a 200 metros de la Municipalidad. Para los que se hacen los distraídos basta con ver lo que pasó en el Día de la Chupina, donde un grupo de 100, 200 o 300 delincuentes (no son estudiantes) arrasaban con todo lo que querían y podían, manoseando a las mujeres, sembrando pánico ante la mirada atónica de transeúntes y comerciantes. Los únicos que no los vieron fueron ustedes, señora intendenta, señores concejales, señores de la GUM y señores policías. Por supuesto, como siempre se les escapó la tortuga. Previo anuncio con bombos y platillos que iba a haber cientos de efectivos para que se desarrolle con normalidad lo anormal de este festejo. Realmente, pienso que ni a propósito se puede ser tan ineficiente, dejar a la población librada a la suerte divina. Si utilizasen el 10 por ciento del entusiasmo que utilizan para desgarrarnos los bolsillos con políticas tributarias aberrantes, la ciudad funcionaría mucho mejor. Lo cómico es que queremos ser una ciudad turística. Cuando vienen los turistas preguntan incrédulos: ¿no hay policías aca? Y si no me creen y se animan, caminen un sábado o un domingo por la peatonal o el parque España y después hablamos.





























