Destrozado. Esa es la palabra. Soy jubilado provincial, y cobro mis haberes en la sucursal de calles San Martín y Rueda. El día 12 del corriente ingresé a cobrar a las 11 horas aproximadamente, y luego de estar haciendo cola de pie me retiré del mismo a las 13.30, dos horas y media; sólo funcionaban dos cajas de las siete que hay. Adelante mío había 60 personas. En un banco de esta ciudad, también privado, el tiempo de espera no es más de 20 minutos. Por qué este vía crucis en esta sucursal? No hay un solo asiento para descansar, todos se quejaban, y cuando llegó mi turno de ser atendido me comunicaron que podía cobrar por cajero automático o esperar a ser atendido. ¿Hasta cuándo esto? ¿No es hora ya de volver a estatizar nuestro querido Banco Provincial? Además, en 30 minutos te dan un crédito de 100.000 pesos o en apenas un minuto podés retirar 700 pesos. Como todos los jubilados quiero cobrar lo antes posible. ¿Y los derechos de la ancianidad?


























