En la bienvenida a la portada del Ejército Argentino de internet, puede leerse, entre otras cosas, lo siguiente: “Estamos orgullosos de poder mostrarle las acciones del Ejército Argentino, que son el resultado del esfuerzo de miles de hombres y mujeres que, desempeñando roles diversos, trabajan diariamente para el logro de un Ejército profesional, alistado y preparado para cumplir con su misión de proteger los intereses vitales de la nación”. Dicha glosa se contradice enormemente con lo que muestra el video sexy de los oficiales y jefes del Ejército de La Pampa, cuyas indignantes imágenes, hoy recorren el mundo. Las mismas, además de ser agraviantes para la institución y para la memoria de nuestros próceres, lo es para los millares de hombres que pasaron por la misma en su rica historia, muchos de los cuales, en su momento, dieron su vida por la patria y por la fuerza. Ante este hecho, la pregunta que emerge es la siguiente: ¿De quién se quisieron burlar los autores de dicha parodia? (Porque el contenido del video es sarcástico). O se burlaron de la institución, de los próceres y de los integrantes de la misma; o de los homosexuales. ¡Qué diferencia tan grande existe, entre lo que las autoridades de la fuerza exponen en la portada aludida, con lo que sus hombres hacen! ¡Y qué manera tan vil de burlarse impunemente de quienes regaron con su sangre esta tierra, para que tengamos en el mundo un lugar que nos pertenezca!





























