Me lleva a redactar estas líneas una carta suscripta por el lector Lucas Alberti, con el título "Vesco, el último presi campeón", con la finalidad de ampliar los conceptos vertidos en la misma y con los que concuerdo plenamente. A tal fin, considero que el Escribano reunía tres condiciones que, en mi opinión, deben tener un auténtico líder: honestidad por convicción, eficiencia en su gestión y personalidad ejecutiva. Unidas a una gran perspicacia para el manejo del fútbol, que en lo personal, no he vuelto a ver en ninguno de los directivos que lo sucedieron en la conducción del club. Los logros de Víctor Vesco fueron espectaculares. Durante su presidencia Central obtuvo cuatro campeonatos y cuatro subcampeonatos de AFA, unidos a la Copa Argentina en 1974, un torneo internacional y un subcampeonato internacional. En este último plano, clasificó a Central a diecisiete torneos internacionales, a saber: nueve copas Libertadores, cuatro copas Conmebol, una copa Mercosur, una copa Sudamericana, una copa de Oro en 1996 y una copa Master Conmebol. Realmente, el preside no se ha ido, sigue viviendo en el corazón de los hinchas centralistas. Ahora bien, Central es el tercero grande del fútbol argentino, por lo cual no tengo dudas que los títulos van a volver en el corto plazo. En la actual comisión directiva, estimo que honestidad y condiciones sobran.




























