Como cada vez que se acercan los comicios, aparecen en escena los clásicos versos políticos, donde tienen lugar todo tipo de falsedades, como por ejemplo verlo a Macri hablando amablemente con ancianos, con una sonrisa de tipo lobo tratando de comerse a caperucita. A nivel local basta ver los carteles de Binner/Barletta, en donde dejan su mensaje electoral diciendo que pueden construir un país mejor, haciendo creer que somos tontos. Sí, evidentemente algo de tontos o ilusos debemos tener, para que en Córdoba busque nuevos referentes como el ex árbitro Baldassi, la mecánica del más de lo mismo les sigue dando resultado. Mientras tanto la sociedad sigue su curso esperando soluciones que no llegan simplemente porque primero están las ambiciones personales, y algo te pueden dar si los ayudaste en su gesta. En este aspecto, Binner es un especialista. La realidad dice otra cosa, basta leer los diarios donde todos los días ocurren asesinatos, narcotráfico, delicuencia, y un sinnúmero de atrocidades nunca vistas en mi vida. Quiero creer que hay gente que sirve al sistema, pero son tantos los políticos corruptos que hay que no se pueden distinguir. Es increíble, por no decir vergonzoso, que ninguna autoridad se haya hecho eco de lo sucedido con el asalto al ómnibus donde los pasajeros quedaron a merced de los delincuentes y fueron abandonados a su suerte en el aeropuerto, teniendo que regresar por sus propios medios. Para terminar creo en la gente, creo en ese tipo que se levanta a las cinco para ir a trabajar, creo en ese docente que construye desde un aula, creo en ese policía sano y no corrupto. Lamentablemente, no creo en ningún político, y tengo mis razones.
































