Señor gobernador, Hermes Binner, con fecha 20 de agosto de 2010 presenté en mesa de entrada de la sede de Gobierno en Rosario una carpeta con todos los trámites realizados ante el Enress para poner en su conocimiento el padecimiento que estamos sufriendo un grupo de vecinos comprendidos entre calles San Luis, San Juan y cortada Marcos Paz entre Vera Mujica e Iriondo desde marzo de 2001. En ese entonces reclamamos que finalizaran de una vez y para siempre la obra de entubamiento de aguas pluviales. Dicha obra todavía está inconclusa, llegando en este momento a las calles Córdoba y Vera Mujica. En esa oportunidad el ingeniero Ramiro Mauri, realizó una obra de seis sumideros en calle San Juan entre Iriondo y Crespo, aclarando que eso era sólo un paliativo. Lamentablemente desde esa fecha hasta ahora nadie escuchó nuestros reclamos y no se completó la misma, con el agravante de que no se realiza el mantenimiento adecuado de los sumideros. Actualmente los sumideros comprendidos entre las calles San Luis, San Juan y cortada Marcos Paz entre Vera Mujica e Iriondo se encuentran tapados. El domingo 21 de marzo de 2010 llovió torrencialmente y un vecino de la zona escribió una carta de lectores con fecha 24/3/2010 titulada "Gran pileta en el barrio", explicando con lujo de detalles que los sumideros en lugar de desagotar agua la expulsaban (ocurriendo lo mismo en las rejillas de los patios). Los vecinos averiguamos que la provincia cuenta con los empleados y la maquinaria necesaria para realizar la limpieza, no es cuestión de dinero, lo que falta es la voluntad y lo que sobra es la indiferencia, ya que en todo este tiempo lo único que hemos logrado es que el ingeniero Alberto Daniele, presidente de Aguas Santafesinas, haya mandado a calle San Juan 3301 personal con una sopapa para intentar destapar uno de los sumideros, que obviamente no logró que se desagote ni el agua del lavado de las veredas. Señor gobernador, apelando a su sensibilidad, los vecinos le pedimos que por favor nos ayude a salir de este infierno. No sólo están comprometidas nuestras propiedades, sino también nuestra salud, dado que cada vez que escuchamos un alerta meteorológico pasamos la noche en vela y sufrimos esperando que no se cumpla. Señor gobernador confiando en usted esperamos que este reclamo tenga respuesta favorable y sinceramente deseamos que el barrio cambie y que sea para bien.
































