Al menos 16 chicos continúan resistiendo el desalojo en el Hogar San José Obrero, situado en el barrio porteño de Chacarita y perteneciente a la Fundación Felices los Niños, que sostuvo que la decisión judicial "no se ajusta a derecho".

Al menos 16 chicos continúan resistiendo el desalojo en el Hogar San José Obrero, situado en el barrio porteño de Chacarita y perteneciente a la Fundación Felices los Niños, que sostuvo que la decisión judicial "no se ajusta a derecho".
Sin que se registren incidentes como los que ocurrieron en la noche del viernes en la calle Charlone 753, donde funciona el hogar del sacerdote Julio Grassi, vecinos de la zona y voluntarios de la fundación se manifestaban en la puerta del lugar reclamando que se de marcha atrás con la orden de desalojo.
Ricardo Barrios, abogado de la Felices los Niños, aseguró que "aproximadamente entre 15 y 16 chicos" permanecían encerrados en el hogar y adelantó que presentó a la Justicia "un hábeas corpus". También precisó que la medida de desalojo dispuesta por la jueza Myriam Rustán de Estrada "no se ajusta a derecho" y ha provocado "impotencia y sorpresa" en la Fundación.
La magistrada ordenó el desalojo tras varias denuncias por hechos violentos, entre ellos supuestos casos de malos tratos contra los menores.
Anteanoche, un grupo de personas, entre ellas niños y adolescentes, fue reprimido a golpes de bastones por efectivos la Guardia de Infantería durante el desalojo.
Los momentos de mayor tensión se registraron cerca de las 22 cuando vecinos y allegados a la Fundación atacaron y averiaron una camioneta del Consejo del Menor de la ciudad de Buenos Aires.
El desalojo fue ordenado por Rustán de Estrada, que dispuso ubicar a los niños en otras instituciones.
Las denuncias contra el hogarcito, entre las que se incluye el caso de un niño de ocho que intentó suicidarse con un cable de teléfono, fueron realizadas por el obispo auxiliar Horacio Benites Astoul.
El defensor de Menores, Marcelo Jalil, que inició una investigación el año pasado, a partir de la denuncia del obispo, dijo que ese hogar "está viciado desde el inicio". l
(DyN)


