Una beba de siete meses que había sido robada en la ciudad de Buenos Aires fue entregada ayer a su madre por la Justicia, luego de ser recuperada por la Policía Federal, que desbarató una organización que operaba desde Paraguay en la sustracción y venta de niños, informó esa fuerza de seguridad.
“La verdad es que yo no esperaba esto, cuando me llamaron y me dijeron que la habían encontrado no lo podía creer”, expresó entre lágrimas Sandra, una joven paraguaya de 19 años, minutos después de reencontrarse con su hija, Lis Sebastiana, que le robaron con engaños hace seis meses.
“Que se cuide”. “Sólo quiero decirle a cualquier mamá que tenga nena o nene, que se cuide para que no le pase lo que me pasó”, dijo la mujer ante la prensa cuando salía del Palacio de Tribunales de la calle Talcahuano 550, en Buenos Aires, con su bebé en brazos.
La investigación que derivó ayer en la devolución de la beba se inició el 3 de noviembre del año pasado, cuando la madre denunció que le sustrajeron a su hija de dos meses, mediante un engaño.
En los operativos fueron detenidas cuatro mujeres y un hombre, y secuestraron varios teléfonos celulares y documentación de la beba con la identidad cambiada.
“Tenemos cinco detenidos, cuatro de ciudadanía argentina y uno paraguayo, y dos prófugos con pedido de captura nacional e internacional”, explicó el comisario Ricardo Arancedo, de la División de Delitos Contra Menores de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal.
Los detectives de Delitos contra Menores, a partir de escuchas telefónicas, establecieron que la banda operaba entre Paraguay y Argentina, y planeaba el secuestro de otros niños.
Las fuentes indicaron que la modalidad de la organización consistía en ingresar al país a niños con sus madres y luego secuestrar a los chicos para venderlos.
La joven “ingresó a la Argentina en septiembre del año pasado junto a su bebé y un vecino, también paraguayo, que le prometió trabajo en Buenos Aires”, explicó el comisario.
Al llegar a la ciudad la joven fue llevada por otras tres personas a una clínica en la localidad bonaerense de Wilde y tras un examen físico, realizado por una supuesta médica, le dijeron que su bebé tenía asma y necesitaba una urgente internación, mientras que a ella la trasladaron a un departamento del barrio porteño de Ciudad Oculta.
“Después de unas semanas, al intentar comunicarse con la persona que la trajo, Sandra empezó a sospechar que se trataba de un secuestro”, detalló Arancedo.
La mujer comentó que en un momento le dijeron que si quería recuperar a su hija iba a tener que pagar, entonces llamó a su cuñada y logró decirle dónde se encontraba.
La madre de la beba logró escapar de ese departamento y realizó la denuncia por el robo de su hija.
Posteriormente, la joven fue extorsionada telefónicamente por miembros de la organización criminal, lo cual permitió el rastreo de llamadas telefónicas que condujeron a sus detenciones.
A partir de ahí la policía realizó una investigación que derivó en cinco detenciones, dos pedidos de captura y ocho allanamientos en Ciudad Oculta, Wilde, Adrogué y José Ingenieros.
“Fue un trabajo de inteligencia muy intenso. Muchas de las llamadas eran en guaraní así que tuvimos que recurrir a traductores, pero tuvimos resultados”, dijo el comisario.
Arancedo señaló que, si bien el único delito comprobado hasta el momento es el caso de esta beba, “se detectó que ya se había girado a Paraguay dinero para el próximo traslado de un bebé” y agregó que “la persona que trajo a Sandra viene ingresando a Argentina desde 2005 dos o tres veces por año”.
La beba fue recuperada por efectivos de la División Delitos contra Menores el 24 de febrero pasado y estuvo en resguardo en un hogar del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes mientras aguardaban los resultados de la prueba de ADN. Tras el informe de 99,9% de compatibilidad entre la beba y Sandra, entregado anteayer, ayer alrededor de las 14.30 Lis Sebastiana fue devuelta a las manos de su madre en el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción Nº 11, que trabajó en la causa. (Télam y DyN)