La visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a las obras de
reconstrucción del muelle del parque de España sur fue un trámite. Con un recorrido cronometrado
llegó en helicóptero al predio de Prefectura, subió a una Trafic con la que ingresó al predio
cerrado donde se realizan las obras y con la misma velocidad deshizo el camino para salir por la
entrada al Centro de Expresiones Contemporáneas, avenida Belgrano al 800. Diez minutos.
A las doce el primero de los dos helicópteros que trasladaba la comitiva de la
presidenta desde el aeropuerto de Fisherton sobrevoló el helipuerto de Prefectura. A los dos
minutos arribó la segunda máquina en la que llegó Cristina junto al gobernador Hermes Binner.
"¡Cuidado, cuidado no se lastimen!", recomendó la presidenta cuando el tumulto
de cámaras y micrófonos intentó sin éxito dialogar con ella mientras circulaba en la Trafic.
Saludos mediante, alcanzó a recibir algunas cartas que le entregó un grupo de mujeres.
Una vez en el muelle en refacción, y a modo de supervisión, recorrió una
pasarela de madera de unos 120 metros mientras Lifschitz oficiaba de portavoz del ritmo y alcance
de los trabajos. "¿Señora presidenta, puede ser una foto?", preguntaban los obreros casco en mano.
Ella accedía y extendía los brazos mientras los celulares trabajaban a full.
"¡Ya terminó la visita, ni diez minutos!", se asombró uno de los obreros. Entre
risas y bromas un compañero le respondió: "¿Qué querés, que se quede a tomar mate con vos?". Como
parte de la comitiva anfitriona, también recorrieron el lugar el secretario de Gobierno, Horacio
Ghirardi, y el titular de Obras Públicas, Omar Saab.
Momentos antes, y en el aguante previo a su llegada, Agustín Rossi, adalid
kirchnerista en Santa Fe, calificó de "bueno" el clima que encontró la jefa de Estado en Rosario,
ciudad que fue epicentro del lock out agropecuario. "No es un momento fácil para la Argentina y hay
que tratar de que las cosas mejoren para todos, me parece que nuestra obligación es acompañarla",
aseguró el diputado.
"El Estado nacional es lejos el que más está invirtiendo en Rosario, más que la
provincia y la Municipalidad", dijo Rossi. Y en ese sentido, además de la reconstrucción del
muelle, contabilizó la ampliación de la avenida de Circunvalación y los colectores cloacales de
Empalme Graneros.
Nueva ribera. En marzo de 2005 un hundimiento alteró el tramo central de la costa rosarina en
uno de los espacios públicos más visitados. El daño ameritaba una reconstrucción integral pero el
volumen excedía la escala municipal, y el Estado nacional entró en escena para solventar los 55
millones de pesos de la reparación.
Pero en los últimos cuatro años hubo más de un vaivén en el ritmo de los
trabajos y los fondos necesarios para realizarlos. Al momento, la obra avanzó en un 38 por ciento,
lo que implica el retiro de la casi totalidad del muelle hundido, el hormigón de 146 de los 212
pilotes y la ejecución de 17 cabezales.
El proyecto contempla la ampliación del parque de España hasta el Centro de
Expresiones Contemporáneas y la construcción de tres nuevos muelles de pesca en los clubes Mitre,
Guillermo Tell y de la Peña Rosarina de Pescadores. La obra se extiende entre las prolongaciones de
las calles Sargento Cabral y Entre Ríos con trabajos de estructura, arquitectura, mobiliario urbano
y parquizado.
l