Un juez de Minnesota (EEUU) declaró ayer que los padres de un niño de 13 años que quieren tratar el cáncer de su hijo con medicinas alternativas por razones religiosas han de someterlo, en cambio, a una terapia médica tradicional que incluya rayos y quimioterapia.
En una decisión de 58 páginas, el juez John Rodenberg, del condado de Brown, dijo que el paciente, Daniel Hauser, ha sido "descuidado a nivel médico" y necesita la protección del Estado.
Rodenberg declaró que Daniel quedará bajo la custodia de sus padres, Colleen y Anthony Hauser, pero que ellos han de realizar un examen de rayos X a su hijo en el pecho y seleccionar un oncólogo antes del martes venidero.
El juez señaló que Daniel tiene un conocimiento "rudimentario" de los riesgos y beneficios de la quimioterapia y que ni siquiera cree que esté enfermo. "La realidad es que en estos momentos está muy enfermo", argumentó el magistrado.
Philip Elbert, el abogado del niño, describió la decisión como "desafortunada". "Creo que es un fuerte golpe para las familias", dijo. "Discrimina decisiones a las que los padres se enfrentan cada día respecto al cuidado médico de sus hijos. Esto reafirma la idea de que el gobierno es mejor que nosotros a la hora de tomar una decisión", concluyó.
El abogado de los padres de Daniel no realizó comentarios de inmediato pero indicó que los hará a través de un comunicado. La línea telefónica del hogar de la familia estaba inutilizada ayer.
Daniel fue diagnosticado con linfoma de Hodgkin y dejó la quimioterapia tras realizar una sola sesión en febrero. El y sus padres optaron en cambio por "medicinas alternativas" en base a sus creencias religiosas.
Varios trabajadores sociales han acusado a los padres de Daniel de negligencia médica pero en la Corte, su madre insistió en que su hijo no sería sometido a quimioterapia por razones religiosas y que ella no obedecería al juez si éste ordenaba ese tratamiento médico.
Los médicos han dicho que Daniel tiene hasta un 90 por ciento de posibilidades de ser curado con quimioterapia y radiación. Sin esos tratamientos, sus posibilidades de supervivencia son, en cambio, del 5 por ciento. l (AP)