Un helicóptero cayó ayer en medio del centro de Londres, causó dos muertos y dejó por varias horas a la capital británica en estado de shock. La nave se había estrellado contra una grúa en lo alto de un rascacielos del sureste de Londres, cerca del río Támesis y de la concurrida estación de tren de Vauxhall.
“Fue una especie de milagro que esto no haya sido mucho, mucho peor”, reconoció Neil Basu, de la policía londinense Scotland Yard.
Entre los muertos por el accidente en medio del tráfico en hora punta, está el piloto del helicóptero, según confirmó la policía. Y en la calle perdió la vida un transeúnte. En total resultaron heridas 12 personas y seis de ellas debieron recibir tratamiento en el hospital.
La policía indicó que el piloto, Pete Barnes, tenía años de experiencia y había participado en varias destacadas películas, como “Die Another Day” y “Tomb Raider II”. También trabajó para una compañía de alquiler que contó entre sus clientes al príncipe Carlos, al primer ministro David Cameron y al Dalai Lama.
Un automovilista pudo ser rescatado de su vehículo, que estaba en llamas.
Luego se desató el fuego y una densa nube de humo ascendió al cielo. También dos viviendas en las cercanías comenzaron a incendiarse.
Debido a la mala visibilidad el piloto había solicitado un desvío. Se encontraba en camino desde Redhill, en el condado de Surrey, hacia Elstree en Hertfordshire. Pero debido al clima brumoso, pidió permiso para aterrizar en el helipuerto de Battersea. Poco después el helicóptero impactó contra la grúa, se precipitó y estalló.

































