Iván Fontán, acusado de arrojar la bengala que provocó la muerte de Miguel Ramírez en un recital del grupo de rock La Renga, quedó ayer detenido bajo el cargo de “homicidio simple con dolo eventual” tras haber admitido que fue el autor del hecho, mientras el juez Juan Pablo Masi citó como elementos de prueba un mensaje de texto y el video de una cámara de seguridad.
Fontán, quien fue trasladado en un avión policial a La Plata desde Bahía Blanca, donde anteanoche había sido aprehendido, prestó declaración ante la fiscal de instrucción penal Virginia Bravo, quien pidió su detención y lo imputó por “homicidio simple”.
El juez Masi, subrogante del magistrado de garantías César Melazo, a cargo de la causa, dijo que “son más que suficientes” las pruebas “para dictar la detención” de Fontán, de 25 años, acusado de tirar la bengala que impactó en el cuello de Ramírez durante el recital que se hizo en el autódromo de La Plata el 30 de abril pasado.
“Se han valorado mensajes de texto que mandó el imputado a uno de los encargados de la organización del recital (“no digan que fui yo”)”, expresó el magistrado.
Sostuvo que “hay un video de las cámaras de seguridad y diversos testimonios que acreditan la situación”.
“La organización del recital aportó datos y se fue hilvanando la investigación”, explicó el juez.
El juez citó en la disposición un mensaje de texto “enviado por Fontán a un amigo de la organización de la banda” y “la declaración de (un amigo del joven, identificado como) Nicolás Joaquín Diciocia”.
El amigo, según consta en la resolución, contó que el día en el que ocurrieron los hechos “faltaba media hora para el recital de La Renga y se encontró con unos amigos”.
“Iván tenía algo en las manos, como un tubo, de unos 30 centímetros. Lo escucho discutir con Mario Gobbi y escuché que le decía a Iván: no la tires. Y forcejearon”, expresó el amigo de Fontán en la declaración incluida en la resolución del magistrado.
“En ese momento faltaban cinco minutos para que empiece el show y la arroja”, sostuvo el amigo de Fontán en su declaración, y manifestó que cuando regresaban en auto a Bahía Blanca Fontán le dijo: “Tiré la bengala, salió para donde estaba la gente”.
El juez Melazo, por su parte, dijo que Fontán admitió haber arrojado la bengala a efectivos policiales que lo detuvieron en la localidad de Ingeniero White, en las afueras de Bahía Blanca.
“Extraoficialmente, hubo una aceptación por parte de esta persona en el momento de su aprehensión y en otros momentos de que se está haciendo cargo”, manifestó el magistrado.
Los policías que arrestaron a Fontán en Bahía Blanca dijeron que el imputado no se resistió y mantuvo una “actitud pasiva”. l
Un antecedente con Central, Boca y la AFA
Un tribunal rosarino atribuyó responsabilidad a la AFA y a dos clubes de fútbol, entre ellos Rosario Central, en los daños sufridos por un hincha que resultó herido mientras manipulaba una bengala que le explotó en las manos durante un partido de fútbol.
El fallo se produjo apenas días antes del debate que se instaló en el país por el uso de las bengalas, disparado por la muerte de un fan en un recital de rock en La Plata y por la suspensión del estadio de Vélez a raíz de la pirotecnia lanzada por sus hinchas en el partido ante Banfield, el último domingo.
El hecho que dio lugar al fallo se produjo hace casi 20 años, el 6 de julio de 1991, en el primero de los dos partidos en los que Newell’s y Boca definieron el título de esa temporada. Aquel partido se jugó en la cancha de Central y la explosión de la bengala se produjo en el sector donde estaba la barra brava de Newell’s. El incidente incluso provocó lesiones al por entonces jefe de esa barra, Pedro Bismar, más conocido como Loco Demente, aunque quien resultó más afectado fue un hincha llamado Marcelo Rubén Moro.
Fue precisamente Moro quien, a raíz de las lesiones recibidas, demandó judicialmente por daños y perjuicios a Central, Boca y la AFA como responsables de la organización del partido, aunque extrañamente no incluyó a Newell’s. El proceso inexplicablemente llevó años y finalmente un juez de primera instancia en lo Civil y Comercial le dio la razón a Moro, aunque las tres instituciones apelaron y el caso subió a la Cámara.
Allí un tribunal compuesto por cinco jueces (Oscar Puccinelli, María Lotti, Gerardo Muñoz, Darío Cúneo y Edgar Baracat) ratificaron el fallo de primera instancia y repartieron la responsabilidad de las heridas sufridas por Moro en partes iguales: 50 por ciento para las tres instituciones demandadas y 50 por ciento para el propio Moro.
Los jueces entendieron que tanto la AFA como los clubes Rosario Central (que prestó su cancha para esa final) y Boca tuvieron responsabilidad en el incidente como organizadores del espectáculo. Aunque podrían haber adjudicado toda la culpa al propio Moro, ya que las pericias revelaron que la bengala explotó mientras él la manipulaba en el piso, los jueces la repartieron con los clubes y la AFA.
“Está claro que este hecho no pudo producirse sin la connivencia de los organizadores del evento”, dijeron los jueces en el fallo, donde dejan entrever que pese a no haber sido incluido por Moro, también el club Newell’s Old Boys hubiese tenido que repartir culpas en el episodio.
Ayer fueron inhumados en el cementerio Jardín de Paz de la localidad bonaerense de José C. Paz los restos de Miguel Ramírez, quien falleció el lunes tras permanecer nueve días internado en el hospital Melchor Romero de La Plata. Ramírez, de 32 años, era padre de dos hijos pequeños y su esposa está embarazada de siete meses.
El estadio de Vélez, clausurado
El fiscal Martín López Zavaleta concretó ayer un allanamiento en el estadio José Amalfitani del club Vélez Sarsfield en el marco de la investigación sobre quiénes lanzaron las bengalas el lunes en el partido disputado contra Banfield, si son socios del club y cómo pudieron ingresar esos elementos.
El fiscal trata de dar con quince hinchas de Vélez que fueron mostrados por las cámaras del club mientras encendían las bengalas. El allanamiento tuvo también como objetivo, además de hacerse de los videos, ver si entre los socios figuran los imputados en lanzar los cohetes.
Pero también quiere saber cómo las entraron al estadio o si ya estaban.
“Está prohibido el ingreso y el encendido de material pirotécnico dentro de espectáculos, pero también lo que está prohibido y penado es la omisión de recaudos básicos de organización”, dijo, apuntando que buscará dar con aquellos que mostraron los videos pero también “al que posibilitó que eso estuviera ahí adentro”, sostuvo.
El vicepresidente de Vélez, Julio Baldomar, insistió en que no había pirotecnia en el estadio antes del partido contra Banfield.
Vélez se enfrentará hoy a Libertad de Paraguay en la cancha de Boca por la Copa Libertadores.