El Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña se disculpó ayer por un memorando de un funcionario público que sugería que el Papa Benedicto XVI debería abrir una sala de abortos en un hospital cuando visite ese país este año.
El documento, que fue filtrado al periódico Sunday Telegraph, también incluía las propuestas de que el Papa debería bendecir un matrimonio homosexual y lanzar condones de marca papal cuando llegue a Gran Bretaña en septiembre.
El embajador británico en El Vaticano expresó el pesar del gobierno a altos funcionarios de la Iglesia, dijo la cancillería británica.
“Este es un documento claramente insensato que no refleja de ninguna manera la política o visión del Reino Unido”, dijo un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las propuestas del funcionario público, esbozadas en un memorando titulado “La visita ideal incluiría...”, circuló entre funcionarios en el despacho del primer ministro británico, Gordon Brown, en Downing Street, y en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El memorando, que tenía una nota de presentación que admitía que algunos de los planes eran “exagerados”, aludía a los escándalos sexuales que involucran a sacerdotes y sugería que el Papa debería lanzar una línea de ayuda para niños abusados.
El portavoz dijo que ningún ministro vio el documento y que éste fue retirado cuando altos funcionarios se enteraron de su existencia. El individuo responsable fue destinado a otras tareas.
“El Ministerio lamenta mucho este incidente y está profundamente arrepentido por la ofensa que ha causado”, declaró.
El viaje de Benedicto XVI, a realizarse entre el 16 y el 19 de septiembre, será la primera visita papal al país desde 1982. El pontífice se reunirá con la reina y el arzobispo de Canterbury, líder espiritual de la Iglesia Anglicana.l (Reuters)






























