Un estudiante transexual logró que la Justicia colombiana avalara su decisión de asistir a clases vestido de mujer. "Kim" Zuluaga, de 18 años, demandó al colegio José Félix Restrepo de Medellín y la Justicia le ha dado la razón. Ya abandonó el centro educativo porque decidió terminar el bachillerato en otra institución, pero le gusta saber que ella estaba en lo cierto.
Cuando estudiaba en el Restrepo, un día se decidió a ponerse el peto y la falda de las niñas. "Me sentía súper contenta y bonita. Además, causé mucho impacto entre mis compañeros, los profesores y el consejo académico", le dijo a la revista Semana, después de que su caso se conociera por la sentencia que la Corte Constitucional está a punto de fallar a su favor. Kim asegura que otros niños quisieron imitarla. "Yo era como una influencia para ellas, pero las directivas del colegio dijeron que era una «líder negativa» y me pidieron que usara el uniforme de siempre. El problema es que a mí ya estaban creciendo los senos, entonces yo cómo iba a ir así, y les dije que no".
Cuando el director le pidió que se fuera, ella peleó por su permanencia. Acudió primero a la Secretaría de Educación, después a la Justicia ordinaria, que en una primera instancia rechazaron su petición, y como es una persona firme, convencida de su posición, su caso llegó al Constitucional.
Entretanto, abandonó el centro educativo, pasó por el quirófano para aumentarse el pecho, y cambió de domicilio. Por eso conoció que el magistrado Mauricio González, quien fue el ponente de su caso, está a favor de que acuda al colegio como chica y en pocas semanas se espera que lo avale en resto de magistrados.
La sentencia alega que si bien los colegios pueden imponer una disciplina, ésa no debe vulnerar derechos fundamentales como el libre desarrollo de la personalidad. Al tratarse de un joven de 17 años, edad que tenía cuando acudió a los tribunales, el magistrado considera que tienen capacidad para decidir qué tipo de vida quiere llevar.
Por su parte, el director del colegio, Fernando Carvajal, dijo que nunca vulneraron los derechos del adolescente, solo le impusieron la obligación de vestir el uniforme reglamentario y en su caso le permitieron acudir con el de gimnasia, que es una opción que algunos escogen.
La joven está contenta de sentar un precedente en Colombia. "Sirve para que las personas acepten a las trans y que puedan ir a estudiar como se sientan identificadas. Si es mujer y se siente hombre, que se vista de hombre. Si es hombre y se siente mujer, que se vista de mujer". "No hay nada más ridículo que un gay que se cree heterosexual. Ante todo, uno debe tener personalidad y aceptarse como uno es. Hay que vivir por uno mismo y no por los demás. Para mí esto es normal, aunque para mucha gente sea un escándalo". concluyó.