A las puertas de la campaña para los próximos comicios, en los que el presidente Javier Milei buscará la reelección, la Casa Rosada encara la negociación legislativa para aprobar el presupuesto 2027.

La campaña electoral en ciernes podría complicar las tratativas del oficialismo con los gobernadores y los bloques dialoguistas
A las puertas de la campaña para los próximos comicios, en los que el presidente Javier Milei buscará la reelección, la Casa Rosada encara la negociación legislativa para aprobar el presupuesto 2027.
En ese contexto, los preparativos para la próxima contienda electoral podrían complicar las negociaciones del Ejecutivo nacional con los gobernadores y los bloques dialoguistas, que pondrá sobre la balanza sus propios intereses políticos.
El gobierno libertario deberá enviar mañana a la Cámara de Diputados la proyección de gastos y recursos para el año próximo, como estipula la ley de administración financiera.
La iniciativa prioriza el mantenimiento del equilibrio fiscal, la consolidación de la estabilidad macroeconómica y la continuidad del proceso de reducción de la inflación.
Al respecto, Milei adelantará hoy detalles del presupuesto a diputados y senadores oficialistas en un encuentro que se realizará en Balcarce 50. Lo propio ocurrirá con el proyecto que apunta a endurecer las sanciones contra las empresas que operen en las Islas Malvinas sin autorización de la Argentina.
Después de remitir a la Cámara baja el tercer presupuesto de su gestión (Milei recién logró aprobar uno el año pasado en sesiones extraordinarias) el gobierno activará una nueva ronda de negociaciones con los gobernadores y los bloques aliados para conseguir la sanción de la proyección de gastos y recursos para 2027.
Los lineamientos que seguirá el oficialismo para negociar con los distintos bloques de la Cámara baja comenzará a definirse mañana durante una nueva reunión de la mesa política del gobierno, que comanda la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
En paralelo a las negociaciones tendrá lugar el debate en la comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside Bertie Benegas Lynch. Al respecto, jugará un papel clave el titular de Diputados, Martín Menem.
El oficialismo debe reunir las 129 voluntades necesarias para tener quorum en la Cámara baja y aprobar el proyecto. Y, sobre todo, sostener los artículos centrales durante la votación en particular.
Los libertarios cuentan con el respaldo de distintos bloques aliados con los que, además, busca construir una alianza electoral, entre ellos el PRO, la UCR, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires y Producción y Trabajo.
Pero ese acompañamiento no alcanzaría por sí solo para garantizar la aprobación del presupuesto. Por lo tanto, el oficialismo necesitará sumar al menos una decena de votos adicionales en determinados tramos de la sesión.
Sin embargo, varios de los actuales aliados parlamentarios empezarán a tomar distancia a medida en que se acerquen las elecciones y los gobernadores se concentren en sus propias campañas.
De hecho, los espacios de Argentina Federal ya comenzaron a marcar diferencias con el oficialismo en debates sensibles como el endeudamiento de millones de argentinos y a la emergencia en discapacidad.
Las diferencias podrían profundizarse cuando arranque el debate sobre la distribución de recursos prevista en el presupuesto 2027 y su impacto en las provincias.
En ese sentido, la Rosada realizó en julio pasado un adelanto de la llamada ley de leyes ante la Cámara baja. El documento reflejó un escenario de reducción de la inflación, recuperación del salario real y continuidad de la estabilidad macroeconómica durante el año electoral.
Respecto del crecimiento, el gobierno estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) durante 2027 estará impulsado principalmente por una mejora de la inversión, que permitiría generar mejores condiciones para el desarrollo de proyectos productivos, junto a una recuperación del consumo privado y una contribución positiva del sector externo.
El Ejecutivo también proyectó que el mercado de trabajo continuará mostrando una evolución favorable, con una reducción de la tasa de desempleo y una generación de puestos laborales acompañando el crecimiento de la actividad económica. Y estimó que la pobreza y la indigencia continuarán descendiendo durante el período proyectado.
Asimismo, se ratifica uno de los principales lineamientos económicos de Milei: continuar reduciendo la presión sobre el sector privado.


