Resulta doloroso recorrer la plaza Montenegro. En estos últimos años ha sido usurpada por vagabundos y pseudo-artesanos que durante las 24 horas del día se drogan y emborrachan produciendo en su superficie verdaderas lagunas de orina, excrementos y suciedad de todo tipo, incomodando a los peatones. Quisiera informar al intendente que esta plaza está rodeada de cinco importantes hoteles que reciben a innumerables turistas, los cuales nos gustaría que se lleven una buena impresión de la ciudad y vuelvan. También quisiera recordarle que en dicha plaza se encuentra el Centro Cultural Bernardino Rivadavia, un hermoso bar, comercios sobre la peatonal San Martín y que en una de sus esquinas Rosario atesora su último histórico complejo de cine. Creo que sólo con un poco de sentido común y buena voluntad se podría reubicar a estas personas y poner una custodia policial permanente en la plaza, lo cual serviría para poner en valor tan importante y estratégico sitio para Rosario.






























