No tengo demasiadas palabras, tampoco las quiero buscar. Pero quiero compartir este dolor tan grande para llamar a tomar conciencia de la situación por la que pasan los empleados de la EPE de la ciudad de Zavalla. Para que la gente sepa que el sábado 19 de noviembre falleció mi primo, tenía 32 años, una familia y un bebé de un añito que se quedó sin su papá. Un montón de proyectos y muchas ganas de vivir. Era feliz. Y ya no está. ¿Y quiénes son responsables por esto? La EPE les brindó una capacitación de 15 días y los dejó solos, a mi primo y a un grupo de chicos, sin experiencia, sin personal capacitado para que pueda ayudarlos e instruirlos. Despidió a dos hombres que tenían la debida experiencia para acompañarlos, y así se quedaron solos para subir escaleras y colgarse de cables de alta tensión, para arreglar desperfectos donde los riesgos son más que importantes. Los dejó solos para un trabajo de alto peligro. Nadie sabe respondernos qué pasó, nadie da respuestas, y quién va a responder si estos pobres chicos estaban solos, trabajando con el factor suerte como mejor aliado. Mi primo ya no está, y me duele muchísimo. Pero quedaron un montón de chicos que no pueden volver a trabajar en estas condiciones, no deben hacerlo. Esta situación tiene que cambiar. Para la EPE mi primo será una vida más que se perdió, a la que le pondrán un precio y punto final. Por eso quiero que se tome conciencia y que se emprendan acciones que puedan mejorar la situación, para que no haya más muertes, para salvar vidas. Cuando se corte la luz, seamos pacientes, entendamos que a veces arreglar los desperfectos lleva su tiempo, y más aún, cuando como estos chicos, se cuenta con pocas herramientas. Si no hacemos algo, todos somos responsables. ¡Empecemos a ver, y no dejar que las cosas sigan pasando sin hacer nada! Espero que la EPE tome las medidas necesarias para que estos chicos no tengan que seguir trabajando en estas condiciones. Espero que se haga justicia y aparezcan los responsables para dar la cara, ¡Basta de hipocresía!, ¡basta de seguir tapando tanta basura!, ¡que caiga quién tenga que caer!






























