Parece que ocupar los colegios es nueva modalidad de expresión de los preadolescentes, en muchos casos avalados por los padres. Si bien es una edad o etapa por la que todos pasamos, convengamos que hoy los pibes están fuera de control de sus padres y hacen lo que quieren. Se sienten agredidos por una sociedad que no sabe cómo contenerlos. Es posible que tengan razón al pedir un agiornamiento de los planes de estudios readecuándolos a los tiempos modernos, pero deben hacerlo por los canales habituales. Lamentablemente, están fogoneados por gente que tienen otros intereses para descomponer el orden social. Son carne de cañón para estos individuos que se mimetizan con ellos con fines inconfesables. Reflexionen, también estoy descontento por muchas razones emparentadas con los gobernantes actuales, pero no es motivo para subvertir el orden, estamos en democracia y hay que fortalecerla con actos civilizados dentro de un marco de convivencia pacífica y armónica entre nosotros. La mejor arma que tenemos es el voto que ahora pueden ejercerlo, es la única manera válida de elegir lo más conveniente para todos... y todas.



























