Un jarrón chino descubierto durante una limpieza de rutina en una casa de las afueras de Londres se vendió por 43 millones de libras (69 millones de dólares), 40 veces su estimación y un récord para una obra de arte de Asia, dijo la empresa que la subastó.
“Es un récord mundial para una pieza de arte asiático”, dijo Helen Porter, de la casa de subastas londinense Bainbridges.
“Forma parte del final de la semana de arte asiático, así que había muchos compradores y la sala estaba absolutamente llena de gente china pujando entre sí”, añadió. “No sabemos quién es el comprador. Creo que es chino”, añadió. La venta pone de relieve la intensa y creciente competencia entre chinos de alto poder adquisitivo para obtener piezas excepcionales de su patrimonio cultural y cualquier cosa asociada con la China imperial parece ser particularmente atractiva.
Según la casa de subastas, el jarrón de 1740 y el período Qianlong, estuvo “sin duda” en el palacio real chino y se fabricó en los hornos imperiales.
Bainbridges dijo que se desconocía cómo había terminado en Londres la pieza, de unos 40 centímetros de alto. Su procedencia se describió simplemente como perteneciente a una colección de una familia inglesa, probablemente adquirida durante la década de 1930.




























