La conductora televisiva Susana Giménez propuso ayer "la vuelta de la colimba" (el servicio militar obligatorio) "para sacar a los jóvenes del paco y bajar la inseguridad".

La conductora televisiva Susana Giménez propuso ayer "la vuelta de la colimba" (el servicio militar obligatorio) "para sacar a los jóvenes del paco y bajar la inseguridad".
La actriz, que originó un fuerte debate sobre la pena de muerte luego del crimen de su colaborador Gustavo Lanzavecchia, en su casa de la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, dijo que "hay que buscarle una solución" al flagelo.
"Creo que la vuelta de la colimba sería una solución para un montón de chicos (porque) les enseñarían cosas, los sacarían de la calle", dijo.
El servicio militar obligatorio fue abolido el 31 de agosto de 1994 por decisión del entonces presidente Carlos Menem, a partir del crimen del soldado Omar Carrasco, de 18 años, en un cuartel de la ciudad neuquina de Zapala. Giménez amplió sus conceptos señalando que "por lo menos los sacan de la calle, del paco y de todo, y les enseñan porque la educación es parte también de todo esto".
Hebe le contestó. La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, cargó duramente contra Susana Giménez por la marcha de hoy: la calificó de "puta" y denunció que "las vedettes se acostaron con todos los represores" durante la dictadura.
"¿Cuál es nuestra seguridad con estas vedettes, que son más putas que vedettes, que se atreven a hablar de derechos humanos cuando bailaron y se acostaron con todos los represores?", se preguntó.
Por Mariano D'Arrigo

