
Una muy buena iniciativa del gobierno nacional al eliminar los subsidios de privilegiados sectores de nuestra economía apuntalará el objetivo de generar una armónica redistribución del ingreso e irá camino a restañar las inequidades de nuestra política fiscal y recompondrá la confianza de los argentinos, a quienes se ha convocado a trabajar en la unidad. Los miles de millones de pesos que se han perdido en esta política de subsidios, pudieron haber reforzado las reservas del BCRA y permitirnos hacer frente a las demandas de inversiones que requiere la decisión de industrializar el país, reconvirtiendo nuestro perfil agro exportador soja dependiente. Esta eliminación de subsidios debió decidirse ya hace tiempo y nos hubiésemos ahorrado muchos millones de dólares, que aplicados a la recuperación de nuestros trenes nos hubiera permitido dinamizar nuestras economías regionales, devolverle las raíces a cientos de miles de pobladores del interior que debieron migrar buscando nuevos destinos y hoy habríamos descomprimido los asentamientos irregulares que crecieron como hongos luego de la lluvia en torno a las grandes ciudades. La mala distribución de los subsidios, desnaturalizaron el objetivo que perseguían y beneficiaron a sectores que no los necesitaban, dando lugar a procesos especulativos, distorsiones financieras y creando irritantes privilegios sectoriales. Esta buena reacción que restituye obligaciones tributarias a quienes eludieron, por ejemplo, el pago de ingresos brutos en montos de facturación de montos millonarios, le permitirá a nuestra provincia hacerse de ingresos muy importantes para cubrir necesidades en las áreas de educación, salud, vivienda, provenientes de la elusión o evasión o aprovechando vacíos o regímenes de excepción heredados. Entre las actividades beneficiadas por regímenes especiales, estaban las principales empresas mineras, petroleras, financieras, y en la política de subsidios, que es necesario se transparente y se hagan públicos todos lo datos, hay que investigar a fondo montos, destinos, razones, beneficiarios y razones de cada caso. Ya había enviado parte de este artículo a algunos medios, cuando me asaltó la duda respecto al tiempo que hace que tenemos este cuadro de privilegios y desde cuando estaban vigentes estos subsidios, especialmente los de Puerto Madero. Y una duda, ¿qué actitud asumieron los diputados, senadores y dirigentes que conociendo estos datos dejaron correr el tiempo perjudicando a los de menores recursos sin proponer cambio alguno para reparar la inequidad, que implicaba estos guarismos vergonzantes?
Angel M. Contestí


