En carta del pasado 12 de diciembre, el DNI 6.002.839, perteneciente al centro de jubilados del Parque Urquiza, se pregunta dónde estaban los Abuelos Sustitutos y qué proyectos presentaron cuando se reunían para ver qué hacían con el dinero del presupuesto participativo. Quiero informarle a esta persona que estábamos formando la ONG Abuelos Sustitutos y planificábamos a qué hospital íbamos a concurrir para acompañar un niño enfermo o cuidar algún abuelo en geriátrico que estuviera abandonado. También planeamos leer en las escuelas públicas y visitar a los niños del Hogar del Huérfano y jugar con ellos, también a los Hoprome del padre Tomás Santidrián para acompañar a esos niños que estaban sin su familia y ayudarlos en la tarea. Y le cuento, señor del Centro de Jubilados del Parque Urquiza, que se cumplieron todos nuestros sueños y es lo que hacemos actualmente, pero desgraciadamente, con menos cantidad de abuelos, ya que el sueño del lugar propio no lo pudimos cumplir cuando fuimos recibidos tan hostilmente en el parque Urquiza. Nosotros no queremos molestar a nadie y menos a pares y cuando vimos las hostilidades nos retiramos muy dolorosamente, ya que todos se hicieron dueños de un lugar que también nos correspondía a nosotros, por decreto del concejal Edgardo Falcón y porque es un espacio público y no un bien propio, ya que está reciclado por el presupuesto participativo. Y su carta es una clara demostración del trato que tuvimos estos abuelos que sólo queremos ser útiles. Le comento que la vida es elección y usted optó por jugar a las bochas, al truco y reunirse con sus amigos en la institución y nosotros lo respetamos, por lo tanto le pido que respete usted nuestra elección que es la de dar una mano a quien la necesite.




































