Victor Pauca tiene muchos regalos en esta Navidad, pero este chico de 5 años que vive en la ciudad de Raleigh, Carolina del Sur (EEUU) había recibido desde antes el mejor obsequio del año: la capacidad de comunicarse.
Victor padece un extraño desorden genético que retrasa el desarrollo de varias capacidades, incluida el habla. Para ayudarlo a él y a otros discapacitados, su padre Paul y algunos de sus alumnos en la Universidad de Wake Forest han creado una aplicación para el iPhone y la iPad. El programa convierte la pantalla sensible al tacto en una herramienta de comunicación.
La aplicación VerbalVictor permite que los padres y personal de atención a discapacitados saquen fotografías y graben frases adjuntas a las imágenes. Con esa información, se muestran “botones” en la pantalla, y Victor puede tocarlos cuando quiere comunicarse.
Por ejemplo, una imagen del jardín puede ir acompañada por la grabación de una oración como: “Quiero salir a jugar”. Cuando Victor toca la imagen, sus padres o profesores saben lo que quiere.
“El usuario graba la voz, de modo que esto es algo familiar para el niño. No es como un robot”, señaló Paul Pauca, el padre de Victor.
El programa, que estará a la venta la próxima semana por 10 dólares en la tienda iTunes de Apple, figura entre decenas de nuevos productos de software diseñados para facilitar la vida a la gente que sufre varios tipos de discapacidad.
La categoría crece tan rápido que Apple tiene ahora una lista individual para ésta en la tienda de aplicaciones. Cada semana surgen programas, que van desde Sign4Me, que enseña el lenguaje de señas con base en un personaje animado, a ArtikPix, que ayuda a los profesores y terapistas a mejorar la forma en que sus alumnos articulan las palabras.
“Esto abre su mente hacia nosotros, porque él puede mostrarnos lo que piensa”, dijo Theresa, la madre de Victor.
El niño sufre un raro desorden genético llamado síndrome de Pitt Hopkins, un diagnóstico que comparte con medio centenar de personas en Estados Unidos. El padecimiento causa retrasos en las capacidades cognitivas, psicomotrices, sociales y de lenguaje.
En muchos aspectos, el progreso de Victor ha sido bueno. Pudo caminar a los 2 años, mientras que algunos niños con el problema no pueden hacerlo sino hasta que tienen al menos 10.
Los Pauca probaron varios dispositivos terapéuticos diseñados para ayudar a la gente con discapacidades similares de comunicación. Estos aparatos suelen tener un bajo desarrollo tecnológico —el que probaron los Pauca requería de impresiones en papel—. Resultan también onerosos: un modelo similar al usado por el famoso físico Stephen Hawking puede costar hasta 8.200 dólares.



































