En la edición del miércoles 27 de enero, dos días después de la confirmación de José María López como piloto del nuevo equipo estadounidense USF1, la contratapa de Ovación advertía, bajo el título "Made in Usa", que "en materia de Fórmula 1, Estados Unidos nunca fue del primer mundo. Ahora USF1 buscará cambiar la historia". No era la intención de aquellas líneas encender luces amarillas, pero sí remarcar cuestiones que por lo visto, resultaron ser un presagio, malo por cierto para las ilusiones del pueblo tuerca que soñaba con volver a tener un argentino en la máxima categoría. Y para Pechito, su entorno y todos los que lo apoyaron, gobierno nacional incluido. Todo por lo que hoy asoma como una estafa, término que parece cuadrar perfectamente con la situación y lo que dice la Real Academia Española: "Delito consistente en provocar un perjuicio patrimonial a alguien mediante engaño y con ánimo de lucro".





























