La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló las elecciones de la seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y dejó sin efecto la reelección de Francisco Abel Furlán al frente del gremio a nivel nacional. Además, dispuso la intervención judicial del sindicato por 180 días y ordenó el cese inmediato de todas las autoridades electas.
La Sala VIII del tribunal, la misma que restableció en abril pasado la vigencia de la reforma laboral, sostuvo que el proceso electoral estuvo atravesado por “opacidad”, falta de garantías y presuntas irregularidades graves en la custodia de las urnas.
Los jueces Víctor Pesino y María Dora González concluyeron que las elecciones realizadas entre el 2 y el 4 de marzo en la seccional Campana “no garantizaron una elección confiable, segura ni transparente” y que, por eso, debían ser declaradas nulas.
La causa había sido iniciada por la Lista Naranja, opositora a la conducción oficialista de la UOM, que denunció irregularidades en la elección de Campana. Según el fallo, las urnas permanecieron durante tres días bajo custodia de la junta electoral de la seccional, sin escrutinios parciales diarios y sin controles suficientes. También cuestionó que la oposición hubiera sido “invitada” a dormir en la sede sindical para custodiar las urnas. “Es inaceptable e irrazonable obligar a los opositores a dormir en la sede del oficialismo”, remarcaron los magistrados.
La Cámara además sostuvo que la conducción nacional de la UOM desobedeció una orden judicial previa que había suspendido la elección nacional del 18 de marzo, en la que Furlán fue reelegido.
A partir de la nulidad de la elección de Campana, los jueces concluyeron que también quedó inválida la conformación del Colegio Electoral que eligió a Furlán a nivel nacional. Con ese argumento, la Cámara declaró la nulidad de la elección nacional y ordenó el “cese inmediato” de Furlán y de toda la conducción del sindicato.
Frente a ese escenario, dispusieron la intervención judicial de la UOM tanto en la seccional Campana como a nivel nacional por el plazo de seis meses. El interventor designado fue el abogado Alberto Biglieri, quien deberá convocar a nuevas elecciones dentro de los próximos 180 días. “La intervención externa y neutral es indispensable para garantizar el cumplimiento de la ley”, concluyó la Cámara.
Denuncian persecución
La intervención judicial desató la inmediata reacción del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), el espacio que integra la UOM junto a Aceiteros, ATE y un centenar de organizaciones gremiales.
Los gremios calificaron la decisión judicial como un ataque directo “contra una organización sindical que está junto a sus trabajadores”, y que se convirtió en “la casa donde nos encontramos las organizaciones sindicales que decidimos enfrentar, en todos los terrenos posibles, los embates que el gobierno nacional desplegó contra la clase trabajadora”.
El Fresu, recordó en su comunicado, se levantó contra el objetivo de este gobierno de “destruir los salarios y a las organizaciones de trabajadoras y trabajadores”. Por eso, señalaron, sufren el ataque de “todos los sectores de poder que, utilizando a la Justicia , anularon las elecciones de la Seccional Zárate-Campana de la UOM, donde Abel Furlán fue reelecto por el 85% de los votos”.
Jueces bajo la lupa
El nucleamiento recordó que Pesino y González son “los mismos magistrados que restablecieron la vigencia de la regresiva reforma laboral el 23 de abril pasado”.
Menos de 24 horas después, el gobierno de Javier Milei recompensó al juez Pesino con 5 años más en su cargo, a pesar de haber sobrepasado el límite de los 75 años de edad.
“Es una persecución política, grosera y direccionada contra la conducción de la UOM, que se puso a la cabeza de la lucha contra la reforma laboral junto a las 140 organizaciones que integramos el Fresu, en defensa de la clase trabajadora”, señaló el espacio.