El gobierno de San Luis encaró un plan de forestación intensivo para hacer frente al cambio climático, minimizar sus impactos y mejorar el potencial paisajístico de las rutas provinciales, en el que utilizan especies resistentes al fuego.
La ministra del Medio Ambiente, Daiana Hissa, dijo que “la forestación es una política de estado en esta provincia y el objetivo central es reducir la emisión de gases que producen el calentamiento global”.
“Hemos triplicado el número de árboles que se plantan por día y elegimos las especies más adecuadas para cada zona”, con “cinco mil árboles diarios en 8 rutas de la provincia” y el desarrollo de “un plan estratégico para el riego y el mantenimiento, que es lo fundamental”, explicó la funcionaria.
En esa tarea aplican “modernas técnicas como el uso del hidrogel en la plantación de los ejemplares -señaló- para lograr un mayor almacenamiento del agua, teniendo en cuenta el fuerte déficit hídrico que afrontan los suelos”.
El procedimiento incluye fertilizantes para “minimizar los efectos del estrés de plantación y proporcionar vigor a la planta en sus primeras etapas de crecimiento”, dijo Hissa.
“Estamos forestando con especies resistentes al fuego, con el objeto de mitigar el daño que producen los incendios. Estas especies son de corteza más gruesa, follaje caducifolio, húmedo y más alto, lo que las hace más resistentes al fuego y con una mayor capacidad de recuperación”, abundó.
Entre las especies consideradas aptas para el suelo sanluiseño “se encuentran los álamos, acacias, olmos, arces, morales, aguaribayes, plátanos, palmeras y pinos de las Canarias”, detalló la ministra de Medio Ambiente.
Por otra parte, desde el gobierno también se indicó que el programa, se encuentra actualmente en la etapa de planificación para llevar adelante este plan de forestación que no sólo significa un nuevo impulso en la lucha contra los incendios, sino que también favorece la reducción de impacto climático y embellecimiento de los paisajes. (Télam)































