Edición Impresa

Rosario Central y un empate para pegar el último envión hacia el objetivo

Por cómo se dio, ganó un punto. Por cómo venía, también. Por otro resultado en particular, más aún. Claro, quizás al hincha de Central no le cierre del todo este 1 a 1 con Douglas.

Domingo 21 de Abril de 2013

Por cómo se dio, ganó un punto. Por cómo venía, también. Por otro resultado en particular, más aún. Claro, quizás al hincha de Central no le cierre del todo este 1 a 1 con Douglas Haig. Pero eso puede ser hasta hoy, mañana, cuando lo evalúe más sereno, con la tabla de posiciones en una mano y el fixture en la otra le encontrará el valor real. Es que falta una fecha menos y sacó un punto más.

   Central empató en Pergamino porque gritó el primer gol, y lo hizo bastante rápido, antes del cuarto de hora. No lo ganó porque cometió errores imperdonables para un equipo que pelea por ascender: sufrir expulsiones sin sentido. Se llevó un punto porque el local encontró el 1-1 con un zapatazo impresionante en el inicio de la parte final. Y lo defendió hasta con 9 jugadores por otra roja inexplicable. Y no lo ganó en la última porque el arquero rival estuvo atento para evitar lo que hubiese sido una injusticia.

   El Canalla llegó a la cancha del rojinegro con la misión de ponerse de pie después del tropezón ante Almirante Brown. Necesitaba dar una prueba de carácter para reponerse, para develar la incógnita de que realmente fue un accidente quedarse con las manos vacías después de 17 fechas.

   Y si bien tuvo que pagar un costo bastante alto, se quedó sin tres jugadores (Valentini, Nery Domínguez, y Bareiro) para el próximo partido, demostró que la cabeza responde.

   Ayudó considerablemente la de Toledo para anotar el 1-0 a los 13’, entrando por el segundo palo para cabecearla luego de que lo hiciera Peppino tras un córner de Delgado. Ahí ya obligaba a Douglas a buscarlo más. Sin embargo, le costó más de la cuenta sostenerlo porque Valentini vio muy pronto la roja (23’) que se veía venir desde los 11’, cuando Maglio ya lo había amonestado por otra infracción, también a Mazza.

   Conservar la vertical fue la tarea inicial, la del primer tiempo, cuando plasmó en el juego la diferencia notoria de categoría entre un equipo y otro. Claro, un gol de otro partido, como fue el de Mazza, a los 51’, puede sacudir, cambiar, asustar.

   Igual, nada presagiaba un cambio de resultado a sentido negativo. Ni la expulsión imperdonable de Bareiro a los 69’, cuando Central quedó 9 contra 11. Porque el equipo de Russo se resguardó con todos en su campo, porque el Douglas de Merlo no se atrevió. Porque pese a la diferencia numérica, el Canalla fue más equipo y no por casualidad está puntero y un pasito más cerca del ascenso.

   La muestra clara fue el aplauso con el que los hinchas del Milan de Pergamino despidieron a su equipo, considerando que el punto valía pese a todo. La tranquilidad con la que se retiraron los auriazules también lo reflejó. Es que si no perdió dando la ventaja de ser visitante, de jugar con dos menos, difícilmente podrá caerse de ahí arriba.

   El tema es entender que a este juego de trepar escalón por escalón, como bien pide Russo, es positivo que la proyección siga siendo ascendente, aunque este empate sirva para tomar aire y pegar el último envión hacia el piso donde debe quedarse a vivir Central.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS