Hace unos me tocó ser noticia, Estar en tapa de diario motivó comentarios y llamados. No faltaron algunos que insinuaron o dispararon frontalmente: "Qué bolú..". Oros se acercaron solidarios, para consolarme. A los unos, nada, sólo les digo que con el diario del lunes cualquiera es vivo; a los otros, gracias. El robo se consumó en menos de tres segundos. Las cámaras, aunque cumplan exigencias del BCRA, son bastante insuficientes como sistema de visualización; no obstante, a través de ellas, pude reconstruir lo que clientes, policías y empleados absolutamente ignoraron. Lo resumo: concurrí a la caja del Banco Bisel-Grupo Macro (Mitre 702) a cobrar cheques en efectivo. Como por monto y cambio era algo abultado, me detuve para acomodarme, previo a salir a la calle, en el mostrador, a escasos metros de la caja, en zona de filmación, delante de la serpenteante cola que habitualmente se forma. En segundos, arrojaron monedas al piso. Una señora dijo "se le cayeron..." y al girar y volver la vista me sacaron un fajo de billetes de 100. Al darme cuenta, empecé a los gritos, llamando a la guardia. Me dirigí al recepcionista y nadie se movía. Pedía que cerraran la puerta, mientras pasaban interminables 20/30 segundos. Llegó el policía adicional, fue a la puerta, se demoró un poco y volvió. No vio nada, nadie vio ni reaccionó. Me dirigí a la gerencia totalmente shockeado. Esbocé mis primeros argumentos y reclamos, si los dos guardias estuvieran atentos y coordinados no hubiera sido tan fácil. Me contestaron "que son profesionales, que me resignara, que lamentablemente estaba perdido, que se iban a fijar en la filmación al final de la jornada". Estoy algo preparado, no creo lo suficiente para enfrentar riesgos de la calle. Confieso que no para que me suceda algo así, dentro de un banco. Hice la denuncia policial y volví a la gerencia. Pedí ver la filmación, porque no hay coberturas ni responsabilidades. A mi insistencia de que había sucedido dentro del banco el gerente, ya asesorado, me insistió con que "el hall del banco es un lugar público". En definitiva, nada. No puedo dejar de pensar que en ese lugar muy bien pagado por los usuarios (año 2008, récord de ganancia de la década) la letra chica y la legislación no nos proteja de estos robos y uno deba resignarse. ¿El lugar es tan público como una plaza de noche? Sabíamos de las "salideras", ¿pero a 4 metros de la caja, ante la vista de empleados, cámaras, custodios, cómo se llamarían, "adentreras"? Estoy indignado, las respuestas del banco no me conformaron en absoluto.





























