En Brasil fueron rescatados ayer otros tres cuerpos de las víctimas fatales del triple derrumbe ocurrido el miércoles pasado en el centro de Río de Janeiro, con lo cual ascendía a 17 el número de muertos en el accidente.

En Brasil fueron rescatados ayer otros tres cuerpos de las víctimas fatales del triple derrumbe ocurrido el miércoles pasado en el centro de Río de Janeiro, con lo cual ascendía a 17 el número de muertos en el accidente.
Al menos otras cinco personas permanecían hasta anoche bajo los escombros, por lo cual las víctimas fatales de la tragedia llegarían a 22. Pese a que decenas de familiares de los desaparecidos aguardan en las inmediaciones del accidente con las esperanza de que sus seres queridos aparezcan con vida, las autoridades ya anunciaron que es prácticamente imposible que haya algún sobreviviente.
De los cadáveres rescatados, seis fueron identificados y tres sepultados por sus familiares.
La búsqueda de los cuerpos, realizada por unos 100 efectivos del Cuerpo de Bomberos proseguirá hasta mañana.
Uno de los cuerpos rescatados había sido retirado, por error, junto a un montón de escombros y llevado a un depósito de basura, donde fue encontrado por personal de la Compañía Municipal de Limpieza Urbana.
El jefe de la Defensa Civil y comandante del Cuerpo de Bomberos, coronel Sergio Simoes, explicó que el error se debió a que el cuerpo estaba “muy destrozado”, lo que impidió que se lo notara entre los escombros retirados. Agregó que por las manos se pudo detectar que se trataba del cuerpo de una mujer.
A raíz de la equivocación, Simoes anunció que se enviarán máquinas y equipos de rescate ayudados por perros rastreadores al lugar a donde se están depositando los escombros.
Además de los muertos, el triple derrumbe dejó un saldo de seis personas heridas.
Otra consecuencia de la tragedia tiene que ver con los bienes que se encontraban en las residencias derrumbadas, que estarían siendo robados.
La falta de control sobre los escombros y desechos retirados del lugar del accidente convirtieron a la zona portuaria, donde se depositan momentáneamente, en una zona de búsqueda y recolección de objetos de valor.


