Unos cuatro mil pobladores de ocho favelas de Río de Janeiro comenzaron a ser retirados a partir de ayer de sus casas a raíz de riesgos de derrumbes, anunció el alcalde de esa ciudad brasileña, Eduardo Paes.
La decisión fue tomada tras los derrumbes en favelas ubicadas en lugares considerados de riesgo, como el Morro dos Prazeres, en el centro de Río, y el Morro do Bumba, en la vecina ciudad de Niteroi, a raíz de las lluvias de la semana pasada, que causaron por lo menos 224 muertes y decenas de desaparecidos bajo los escombros.
El anuncio fue realizado ayer por el alcalde en la red social de internet Twitter.






























