Dicen que un buen amigo te acompaña en las buenas y en las malas. Dicen que te presta orejas por tu dolor tan profundo, dicen que te comprende si estas nervioso algún día. Y que se siente feliz si lo llamás a ir contigo, no se pierde ni un detalle de las cosas de tu vida, y hasta a veces siente celos de que otras caricias brindes. Con su mirada le sobra para decirte mil cosas y preguntarte otras tantas; se impacienta si no llegás al horario cotidiano, pero cuando te ve llegar, salta su corazón alegre y a él también hace saltar; brillan sus ojos felices, felices de verte llegar y es tanta la algarabía, y quiere tanto expresar, que uno cree que los vecinos al escuchar tantos gritos ya se empiezan a asomar. No hay humano que te exprese, tanta alegría, tanto amor, no hay humano que conozcas que te necesite como él. No hay humano que conozcas tan desinteresado y fiel. Cuando nadie esté contigo, cuando estés en soledad, él estará contigo mostrándote su amistad; sólo pide que lo quieras y que nunca lo abandones. Si lo aprendés a querer, encontrarás que es muy cierto que es el amigo más fiel. Si tienen perro sabrán que es cierto lo que les digo, si no lo tienen se lo pierden, son amigos de ley. Adopten en cualquier calle algún perro, marca perro, él espera para darles un cariño inigualable, con el que agradecen siempre que lo saquen de la calle. Miren a su perro ahora, el con una mirada sabrá lo que están pensando, quizás mueva la cola, quizás en ustedes se apoye con sus patas delanteras, o tal vez espere de ustedes una señal. Abrácenlo y díganle que a él también lo necesitan y lo mucho que agradecen que él sea su amigo fiel. Parecerá que sonríe y con justo lengüetazo dará gracias el también. ¿No creen que merecen ellos también un regalo en el Día del Amigo?
































