Ante tantas pálidas, como vulgarmente hoy se suele decir, acerca de esta realidad colmada de incertidumbre, desgracias y malabarismo de muchos para poder subsistir, por fin algo que finalmente asombra. Ocurre que en el sudoeste se perfilan como flamantes mojones, ya que han sido creados dos medios de transporte con vistas a exaltar el esparcimiento pensando en el ayer. Se trata de "La Merenguita", una seudo réplica que alude a un tren que cuando se desplaza, parece multiplicar hasta cien veces el sonido de un cascabel. Y un tranvía de figura ortodoxa, exactamente igual digamos a los que circulaban por Rosario en el año 1950. Curiosamente, ambos vehículos a toda hora y en todo lugar, en este tiempo que a todas luces muestra las garras y el escarnio de la imbecilidad, se ven colmados de jocosidad, risas y cánticos, flashes y poses de indescriptible felicidad.
































