Hace unos días falleció Alberto Ludueña. En representación de sus amigos del barrio hago este recordatorio. Desde muy niño nos juntábamos en la esquina de Ituzaingó y Paraguay, en el club Ben Hur. Llegó a destacarse en la década de 1960 como basquetbolista primero en Ben Hur, luego en Rosario Central y en las selecciones de Rosario y de Santa Fe. Tenía un gran talento que no prosperó más porque no teníamos, en ese entonces, el profesionalismo que hay ahora. Seguramente de haber existido habría llegado más lejos aún. Estaba entre los grandes de Rosario. Además de sus condiciones deportivas era de carácter humilde y generoso. Que sirvan estas líneas para recordar al querido "toscanito" y que Dios lo reciba para que todos los días lo sigamos extrañando.






























