Señor Alberto R. Pringles, no puedo dejar de responder su réplica del pasado lunes a mi carta del 11 de septiembre. Hoy día suman cientos de miles las personas, organismos, asociaciones, etcétera, que se han decantado a favor de la versión de la conspiración interna en el 11-S. El Movimiento por la Verdad del 11-S (9/11 Truth Movement) es el nombre adoptado por organizaciones que cuestionan la versión oficial sobre los atentados del 11-S de 2001. Estas entidades, Pilotos por la Verdad, Académicos por la Verdad, etcétera, han reunido miles de pruebas que avalan que se trató de un autoatentado. Dichas organizaciones exponen sus teorías y también convocan a conferencias nacionales e internacionales y manifestaciones públicas. Por ende, creer que el gobierno de Estados Unidos miente no se trata de ningún disparate, al contrario, los disidentes usan el cerebro que Dios les dio para razonar y pensar, ya que el autoatentado fue un insulto a la inteligencia humana. Ya es incuestionable que las Torres Gemelas y el edificio siete se vinieron abajo con una demolición controlada. ¿Cómo explica el señor Pringles que se desintegraran las cajas negras de los cuatro Boeing protegidas por un estuche de titanio diseñado para aguantar más de 2000º de temperatura y en cambio, aparezcan entre los escombros, casi sin ningún daño, pasaportes, carnés de conducir y otras pertenencias de los supuestos "terroristas-árabes-suicidas-fanáticos"? ¿No deberían haberse quemado también? ¿Por qué la documentación de los "suicidas" no se incineró y la de los demás pasajeros sí? Por lo visto el señor Alberto Pringles prefiere aceptar la incongruente versión Walt Disney de la contradictoria "Historia oficial" del gobierno norteamericano, donde cuatro aviones Boeing de pasajeros fueron capturados por 10 "terroristas musulmanes suicidas", digo 10, no 19, porque 9 de los supuestos "suicidas" según las últimas investigaciones, se ha comprobado fehacientemente que están bien vivos en sus respectivos países. Si desea despertarse, por favor visite el portal central de estas ONG’s que es: 911truth.org, donde se recopilan las pruebas de la gran conspiración. O bien, visite la Red Voltaire y tal vez descubra que estuvo equivocado toda su vida.





























