"Sin lo impactante del aluvión que arrastró todo, las muertes por dengue y la explotación de la zona no hubieran sido noticias", dice Maru Puntano, abogada de comunidades originales y de docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Salta.

"Sin lo impactante del aluvión que arrastró todo, las muertes por dengue y la explotación de la zona no hubieran sido noticias", dice Maru Puntano, abogada de comunidades originales y de docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Salta.
"Los pueblos ancestrales llevan una larga lucha por la tierra. Afirman que si recuperan los territorios usurpados podrán reforestar", señala la letrada que participa también en los Juicios por la Verdad tras el terrorismo de Estado en Salta.
Pero, también advierte que algunos caciques han sido tentados por el clientelismo político, algunos llegaron a ser ediles. También operan en la zona diversas religiones que al poseer personería jurídica llegan a representar a comunidades y reciben fondos de instituciones", explica.
En tanto, Martín Herrán, ingeniero y ambientalista, resalta: "Hay cuadros universitarios que se prestan a empresas y les hacen estudios en los que explican lo prolijas que son las petroleras. Se pagaron 850 mil pesos para que investigadores analizaran zonas cercanas a Bolivia. Pero esos encargos de las firmas para conocer el impacto que provocan sus explotaciones deben ser a su favor".
Sobre la extracción de maderas, Herrán explica que "hay una tala, mínima, para consumo y artesanías. Otra tala es la comercial, con flotas de camiones y topadoras que suben a cerros donde antes no se llegaba y sacan cinco o seis mil metros cúbicos por año. Lo otro es el desmonte que arrasa y limpia todo un terreno con extracciones muy elevadas". Y agrega: "Los hacheros son del lugar y están precarizados. El lugar es muy rico y la gente muy pobre, y molesta a las inversiones, por eso la desalojan y matan con enfermedades". Por su parte, Puntano sostiene: "Salta es una provincia feudal".
Por Mariano D'Arrigo

