La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) dio a conocer un documento titulado “El drama de la droga y el narcotráfico”. En el punto 5 alude directamente a la responsabilidad y complicidad de la dirigencia que “pudiendo hacer algo se desentiende, se lava las manos y mira para otro lado”. Es oportuno recordar que Jorge Bergoglio fue presidente de la CEA durante dos períodos, de 2005 a 2011, y no lo fue de un tercero por impedimento estatutario. Hoy es Papa Francisco y su impecable accionar está removiendo los negocios enquistados en el Vaticano. El fiscal adjunto de Reggio Calabria, Nicola Gratteri, ha dicho que incluso está inquietando a la Ndrangheta, mafia calabresa. Se ha llegado a un punto clave de la reacción institucional por el flagelo de la droga en nuestro país. La CEA tiene un peso específico propio inmenso. No se pronuncia así porque sí sobre cualquier tema y menos cargando las tintas, sin tapujos, sobre la dirigencia del país. En cuestiones sociales, cuando se dice “dirigencia” se está diciendo poder político, instituciones públicas, gobernantes. Pero además, su ex presidente hoy da el ejemplo de lo que significa querer un cambio y estar dispuesto a hacerlo. Hay superabundancia de datos con respecto a la organización logística de los carteles, sus responsables, como operan, con quienes, en qué lugares. También se sabe que su lenguaje es la violencia y sus armas de fuego. Por lo tanto no sorprende, aunque angustia, el atentado contra el gobernador Bonfatti. Pero, ¿qué hubiera pasado si una de las balas hubiera dado en su corazón o en el de su esposa? Poco tiempo atrás vi a Antonio Bonfatti en televisión. Tenía tiempo, disposición e interés y lo escuché con atención. Sereno y seguro respondió a las preguntas que se le hacían con conocimiento del territorio, con datos certeros y con un coraje que no tendrán más de cuatro. Mientras lo escuchaba pensaba en su seguridad, la de su familia, la de todos. ¿Cómo se sentirá él después de lo ocurrido? Quien haya escuchado sus declaraciones habrá comprobado que no se desentiende, no mira para otro lado, ni se lava las manos. Es penoso que los esfuerzos hechos desde 1983 por corporizar una democracia robusta, alimentada a puro consenso, sea hoy un espacio fragmentado por falsas antinomias y autoritarismo retrógrado. De otro modo, ¿cómo no hubo una reacción más contundente frente al brutal atentado que sufrió el gobernador? Repito: ¿qué hubiera pasado si una de las balas hubiera dado en el corazón de Antonio Bonfatti o en el de su esposa? Cosa que no ocurrió por casualidad, destino o designio, pero que hubiera podido ocurrir tranquilamente. No hay dudas de que la decisión a nivel nacional es dejar sola a Santa Fe. Sí, estamos solos. Es lamentable, pero es así. De todos modos hay algo para celebrar: el gobernador es un hombre valiente, íntegro, de probada conducta democrática y amplia experiencia de gobierno. Tal vez no alcance, pero con que sólo marque la diferencia, enorgullece.
La decisión de la Corte Suprema de Justicia que declaró constitucional la ley de medios audiovisuales días pasados debe ser respetada. Desde el punto de vista práctico, me permitiré hacer algunas reflexiones. Estamos al comienzo de poner en riesgo la libertad de prensa y de expresión, con graves consecuencias para la propiedad privada y la seguridad jurídica. Como es de público conocimiento, la Corte no votó la ley por unanimidad. Dos integrantes objetaron algunos artículos votando en contra, un integrante votó la ley en contra en forma completa y los cuatro integrantes restantes apoyaron la norma en su totalidad declarando su constitucionalidad. Creo que el gobierno se empeñó en sacar una nueva ley, argumentando reemplazar una que venía de la época de la última dictadura militar y publicitando una mayor pluralidad de voces. Pero, en realidad, en la práctica, el fin es castigar a un medio periodístico en particular que, desde hace años, pasó a tener un pensamiento distinto y muy crítico del gobierno nacional. Debemos recordar también que las actuales autoridades nacionales le critican al grupo periodístico manejar una cantidad importante de canales de TV, sobre todo en el interior del país, englobados en Cablevisión. Dejan de lado que el fallecido ex presidente Néstor Kichner facilitó y rubricó, junto a varios ministros e integrantes del Congreso nacional, esa compra. Días pasados, cumplimos 30 años de democracia. Sin temor a equivocarme, creo que es el mayor período que vive el país en ese sistema y me pregunto, ¿quién nos tiene que decir qué medios tenemos que oír, ver o leer? No tengo elementos concretos para pensar que hubo un pacto entre el presidente de la Corte y la señora presidente, como dicen algunos medios, pero resulta llamativo que 48 horas después de recibir el gobierno la peor derrota en las urnas, la Corte la declare constitucional. Si el Grupo Clarín decidiera en los próximos días judicializar la aplicabilidad de la ley o recurrir a foros internacionales, el gobierno vería diluirse en el tiempo la reforma en cuestión. Se acortaría en forma significativa su vigencia. Sin ánimo de hacer futurología, pensemos que en el año 2015 un nuevo gobierno, un nuevo parlamento nos debe dar una ley de Medios más moderna, más respetuosa de la libertad de prensa y expresión, y menos restrictiva de la que se pretende imponer en la actualidad. Seamos más temerosos de un monopolio gubernamental que de uno privado. Creo que en los próximos meses, seremos testigos de controversias judiciales intensas y allí veremos, como decía al comienzo de estas líneas, si prevalece lo conceptual con la ley declarada constitucional, o lo práctico con la posible aplicabilidad de la misma. Ojalá que el gobierno interprete fielmente el espíritu que la Corte le introdujo en la redacción de la sentencia y comience a transitar la adecuación a favor de todos y no en contra de algunos.
Jorge Bustamante
DNI 7.796.562
La especulación inmobiliaria
Los beneficiados de Procrear (viviendas a estrenar) sufrimos el incremento “explosivo” del precio de las viviendas. Se otorga hasta 500.000 pesos que no es poca cosa. En Rosario se venden dúplex a estrenar construidos en pasillos donde coexisten hasta seis (40 a 50 metros cuadrados cada uno) por 450.000 pesos o 560.000. La mayoría carece de calefón o termotanque, cocina o baño en planta baja. Muchos tienen paredes de yeso en el interior y sólo de ladrillo en las medianeras. Algunos cuentan con una escalera caracol para acceder a la planta alta y paredes que son prácticamente de vidrio. Hay que ponerles rejas pues no tienen persianas. Son tan pequeños que deberíamos vender o regalar muchos muebles. ¿Qué hace una familia en esas “trincheras”? Un matrimonio con dos hijos no puede mudarse a estos dúplex. Los departamentos de edificios de igual importe o superior son monoambientes o de un dormitorio. Algo más grande cuesta 750.000 ó 850.000 pesos. Recibí una carta de Procrear informado que han tomado nota de todos estos problemas y que van a tratar de solucionarlos. Me parece extraordinario. Se podrían adquirir viviendas “no a estrenar”, con algunos años de construidas en un barrio, que son más baratas, se pueden ampliar y de paso, evitamos la especulación inmobiliaria. Por fin poseemos créditos para gente mayor de 50 años, solteros, casados, de un año o más de antigüedad laboral, becarios. ¿Podrían alguna vez los “generadores de precios” dejar de boicotear las buenas decisiones del gobierno y permitir salir adelante a quienes no poseen sus mismos recursos? ¿Tenemos que renunciar al derecho adquirido, por salir sorteados, a la posibilidad de acceder a la vivienda propia? Personalmente, no estoy en absoluto de acuerdo. Quiero tener casa propia, quiero que se arbitren los medios para que pueda concretar mi sueño y que todos los sorteados en cualquiera de las líneas de Procrear puedan tener el hogar que tanto soñaron. Quiero una Argentina donde el que detenta el poder que le confiere la situación de turno no malogre los sueños de los que no lo poseen.
Alejandra Quintana
DNI 14.180.309
Los responsables de la pobreza
La pobreza en Misiones espanta. La padecen los desnutridos niñitos argentinos que no tienen comida y el Estado disfraza esta mezquindad con la dádiva de 400 pesos que recibe cada familia. Mi indignación me motiva a dirigir estas líneas a los “inquilinos” de opulenta figura, enquistados en el Congreso de la Nación, máximos responsables de tal flagelo. Me refiero a los legisladores que el pueblo votó para que nos protejan y no para que nos roben cobrando elevados estipendios, viáticos que ellos mismos se imponen aprobando ridículas leyes que los benefician personalmente. Mientras, el pueblo norteño se debate en la miseria; la pobreza; la injusticia. La mansa sociedad también tiene la culpa por no tener el ímpetu necesario que haga torcer el rumbo de esta lenta agonía que nos envuelve a todos, menos la dinastía K desde luego. ¿Donde están los derechos humanos? ¿Y la tal Estela de Carlotto, que vocifera gansadas protegiendo a quienes les llenaron la billetera? Es hora de que esos señores inviertan la mitad de sus sueldos y entreguen mensualmente alimentos dignos para “nuestros hermanos” en estado de máxima pobreza.
Ariadna Cerrano
Y siguen las picadas de motos
El 6 del corriente se publicó en esta sección mi carta de lectores dirigida a la señora intendenta en la cual le solicito que se articule algún mecanismo para evitar las peligrosas picadas de motos que se realizan todos los domingos y feriados por la tarde en la avenida Carrasco desde la cabecera del puente Rosario-Victoria hasta la bajada Escauriza. Estos días el lugar está repleto de personas, niños y vehículos. La invité a que se acercara a dicha zona para verificar mi denuncia. No sé si habrá podido visitarla. Esta peligrosa situación se mantiene igual, con irresponsables manejando armas mortales (motos) sin el control para impedirlo por parte de la Municipalidad. Reitero mi pedido sobre este tema y hago notar la corresponsabilidad que cabe a la autoridad municipal por no actuar en forma rápida y efectiva. ¿Acaso habrá que esperar que se ponga en marcha la “Supersecretaría de Control Municipal” (como se ha dado en llamar grandilocuentemente al organismo en formación) para solucionar la falta de control en la ciudad? Sin ser pesimista, sólo realista, no creo que este nuevo aparato burocrático sirva de mucho. Ya tuvimos las experiencias de la Guardia Urbana Municipal (GUM) y Control Urbano que muy poco aportaron para tal fin. Según sus palabras “hay que buscar nuevos paradigmas para una ciudad que crece”. Me pregunto, ¿es la ciudad un hongo que crece de la noche a la mañana? Evidentemente la respuesta es no. Se demostró a lo largo de todos los años de permanencia en el poder de este signo político, que no se ocuparon progresiva y eficientemente de acompañar el gradual cambio de Rosario para haber evitado el estado de descontrol al que se llegó. Se rotan funcionarios de un cargo a otro, se crean y rotulan nuevos organismos para impactar a la población, pero resulta que éstos no logran cumplir con los objetivos para los que fueron creados. Es necesario que se controle la arteria que motiva esta denuncia, porque cuando el problema es grave (como en este caso) la respuesta municipal debe ser inmediata a fin de evitar muertes y cuidar la vida de los ciudadanos. Esto sucede en el espacio público por excelencia como es la calle.
María Cristina Grecco
DNI 6.730.357