Querido Hugo Bertorini: he leído tu carta del pasado jueves titulada "¿Es una cuestión de fe? y doy gracias a Dios que nos podamos expresar de manera libre por medio de este periódico. Antes que nada, quisiera saber qué es ser evangélico para vos, pues en la vida me encontré con que se entiende evangélico a cualquier cosa que no sea católica, por ejemplo: a los Universales, los brasileños que salen en todos los canales de TV. A mí mismo me llamo cristiano. Ya que Cristo no vino a fundar una religión, sino que vino a salvar a los pecadores. El evangelio es eso, la Buena Nueva Noticia. Ahora voy a tu punto, no tiene nada de malo tener un auto, y tomarse un café, el problema es cuando tu vida gira en torno a eso, o para lograr eso, uno recurre a cualquier cosa, quizá en este momento vos estés pensando que esas personas le roban a gente necesitada de Dios, para sus deleites. Pero Dios, además de amarnos, aun cuando no lo merecemos, también es justo, y daremos cuenta de todo lo que hayamos hecho, y aun, de lo que no hicimos, sabiéndolo hacer. Dios nos llama a arrepentirnos, a ser salvos por la fe en Jesucristo. Si él considera que necesitás tal o cual bien de esta vida, conforme a su voluntad nos la dará, pero muchas cosas de esta vida como dice Eclesiastés son vanidad, aflicción de espíritu. Te dejo un gran abrazo. Que el Señor te bendiga. "Y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen". Hebreos 5.8.




































