Quisiera llegar a los lectores de este prestigioso matutino para que podamos comprender el verdadero significado de lo que encierra la palabra Pascua, que tanto escuchamos en estos días. Etimológicamente procede de un vocablo hebreo, que es el idioma en que se escribió la casi totalidad del Antiguo Testamento, "Pesakh", que significa literalmente "pasar por alto", y figuradamente "mostrar misericordia", según el diccionario bíblico. La fiesta de la pascua se celebró por muchos siglos haciendo memoria de cuando Dios "pasó por alto" el juicio decretado en aquellas casas de los hebreos donde se había sacrificado un cordero y se había pintado con la sangre del mismo los postes y dinteles de la puerta. El mismo Señor Jesús, antes de que fuera entregado, se reunió con sus discípulos para celebrar la pascua. El significado que encierra todo esto en la actualidad es que se recuerda que Cristo fue el cordero de Dios que murió en la cruz del calvario por nuestros pecados. Dice La Biblia que nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros, porque Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros. Pero algo también muy importante para recordar es que si bien Cristo murió en la cruz por nuestros pecados, al tercer día resucitó y hoy está vivo a la diestra de Dios Padre. Si aceptamos por la fe a Jesucristo como nuestro salvador, nuestros pecados son perdonados y el juicio de Dios "pasa por alto" de nuestras vidas porque ya recayó en Jesucristo, y somos salvos desde ahora y por la eternidad. En realidad la recordación de estos acontecimientos tenemos que hacerla permanentemente por la trascendencia que tiene, pero ya que en esta época en forma especial se hace memoria, dediquemos tiempo para reflexionar sobre esta realidad y recibamos a Cristo por la fe en nuestras vidas.
































