El coaching es una práctica profesional cada vez más frecuente en el mundo de
las organizaciones, tanto privadas, sociales como públicas. En virtud de que las organizaciones,
son y se sustentan en las personas, el coaching no sólo ha crecido como propuesta para tales
organizaciones sino, y especialmente, para el desarrollo de los individuos, tanto en su manera de
ser como en el desempeño de sus responsabilidades como actores de un determinado escenario con
tareas y acciones.
Como disciplina, se basa en el fenómeno del compromiso o elección que permita a
quien es asistido alcanzar los resultados que no está pudiendo alcanzar. Resultados que se
consideran extraordinarios, esto es, más allá del mundo de posibilidades presente. Aquí vale
enfatizar entonces que el coaching, no es conductivismo ni imposición y mucho menos manipulación en
la búsqueda de dichos resultados.
Toda reflexión, cambio y hacer de la persona (coachee) que es asistida por un
coach profesional, nace y se sustenta en la libertad, la elección y muy especialmente en el respeto
y la dignidad personal. Nunca el coaching, como práctica humanística, profesional y validada por la
Asociación Argentina de Profesionales de Coaching (Aapc), descuidaría este marco ético. Todo logro
o avance del coachee descansa en una expansión de su propio ser y hacer que es coherente con lo que
estableció como compromiso.
Ontología y coaching ontológico. En los últimos siglos vivimos y nos
relacionamos como seres humanos sobre la base filosófica cartesiana o racionalista que postula que
el pensamiento y la razón es lo que define quienes somos. Pero desde hace unos 50 años nuevas
teorías fueron transformando esa concepción e incorporando diferentes o nuevos elementos al proceso
de reflexión y compresión de lo que significa "ser humano".
Enfoques científicos como la física cuántica (David Bohm y Fritjof Capra), la
biología del conocimiento (Humberto Maturana y Francisco Varela), el pensamiento sistémico (Heinz
von Foerster), la filosofía (a
partir de Heidegger), la lingüística (a partir de Austin), la psicología
(constructivismo, logoterapia, gestalt), el management moderno (con Peter Senge, Stephen Covey) han
contribuido al surgimiento de una interpretación superadora y más holística del ser humano que dio
a luz al coaching ontológico.
La ontología, rama de la filosofía que apunta a una comprensión general del "ser
humano", vendrá a conjugarse de manera dinámica con el coaching para resultar en la disciplina del
coaching ontológico, cuya intención y compromiso primario se enfoca en el desarrollo sustentable
del ser y su capacidad de acción o poder personal para alcanzar sus objetivos.
El coaching ontológico brinda una manera diferente de observar el mundo y las
relaciones que tenemos, con el fin de lograr un desarrollo personal y laboral sustentable que
traiga completitud y bienestar.
Al ser considerado como un proceso de entrenamiento y desde ningún punto de
vista algo eventual y mágico, el coaching ontológico abre las puertas a un nuevo espacio de
aprendizaje y transformación personal que facilita en el coachee una gestión del cambio eficiente y
eficaz.
El coach ontológico profesional. El coach profesional necesita estudio y
preparación que le permita alcanzar una manera de ser y hacer competente para desarrollar la
práctica, responsable y profesionalmente. El servicio es su estilo y asiste a otras personas que lo
contratan desde una relación de igualdad y confianza.
Utilizando la pregunta como herramienta y no la respuesta, invita a la revisión
y desafía respetuosamente los modelos mentales y las formas en que las personas y equipos se
organizan, perciben sus realidades y actúan.
El coach mantiene conversaciones responsables y apertura en la escucha con
quienes comparte la visión y el compromiso con el logro. Está atento y presente para generar
confianza y compromiso.
Es sensible y comprensivo para valorar lo que existe y sirve, considerar aquello
que puede faltar pero sin dejar de alentar a las personas y recomponer relaciones para que sean
sanas y productivas.
Desarrollo del coaching ontológico profesional. Con demanda creciente, las
organizaciones contratan coaches profesionales para asistir a individuos, equipos y procesos de
gestión. Cuando esto sucede debe contarse con el seguimiento y asistencia de un coach profesional,
que facilite los procesos personales y colectivos en base a lo mencionado en párrafos
anteriores.
En este sentido, Rosario es líder en la formación de coaches ontológicos con
instituciones reconocidas por su calidad académica y el crecimiento en su oferta de
coaches certificados.
(*) Integrante del Comité Ejecutivo de la Aapc