El juez federal Norberto Oyarbide procesó ayer a Rodolfo Bomparola (41), el hermano de la diseñadora Evangelina Bomparola, ex de Franco Macri, y a otras once personas por comercio de estupefacientes agravado por el número de personas intervinientes, en la causa de los llamados "narcos vip".
Fuentes judiciales informaron que Bomparola y otras seis personas fueron procesadas con prisión preventiva, por lo que seguirán detenidas, mientras que la modelo Zahira Rojas (que estuvo menos de 24 horas detenida y a quien acusan de ser distribuidora de la banda) también fue procesada pero seguirá en libertad.
El juez resolvió la situación procesal de los detenidos el 27 de noviembre pasado en 15 allanamientos en Capital Federal y provincia de Buenos Aires, donde se secuestraron distintas clases de drogas.
Se trata de una organización que vendía cocaína, marihuana y LSD y drogas de diseño, como cristal y éxtasis, en la zona de Las Cañitas, en el barrio porteño de Palermo, y que tenía como clientes a varios famosos, entre ellos a gente del espectáculo.
Junto con Bomparola también fue procesado Gastón Mercau, ambos sindicados como los jefes de la organización y los acusados de ser los proveedores de la droga.
También fue procesada sin prisión preventiva Silvina Donati, la novia de Alejandro Héctor Chávez, quien se suicidó cuando se dio cuenta que iba a ser detenido por la Policía Federal.
En la misma situación se encuentra la modelo Rojas, quien había sido liberada el día de su detención, pero el juez la consideró parte de la organización.
En tanto, Bomparola recibió una falta de mérito por tenencia de arma civil, en referencia a un pistolón que la policía le encontró cuando fue detenido en su departamento.
El juez Oyarbide consideró que quedaban medidas pendientes de realizar sobre la tenencia del arma.
Antes de estas decisiones del juez, la Cámara Federal porteña había denegado la excarcelación a Bomparola y a los otros seis detenidos.
Los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah consideraron entonces que los acusados podían fugarse o "entorpecer" la pesquisa. En cambio, habían concedido la libertad a la novia de Chávez.
La banda de la droga VIP tuvo aún más repercusión cuando se conoció que la ex mujer de Bomparola, Viviana Vitali, fue la que delató a su ex marido.
Harta de denunciar a su esposo por violencia doméstica y maltratos varios, la mujer se presentó ante la Justicia Federal en febrero y denunció a Bomparola como uno de los principales proveedores de drogas de un circuito exclusivo de ricos y famosos. Los datos que aportó se sumaron a una investigación que ya estaba haciendo la Policía Federal.