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Preso por asesinar a quien atropelló y mató a su primo

Lo detuvieron el jueves y le imputan el crimen de Cándido Vargas, ocurrido el 14 de octubre. Ese hombre había embestido a un menor un mes antes.

Domingo 17 de Noviembre de 2013

El jueves a la tarde agentes de la sección Homicidios de la policía rosarina detuvieron a un hombre de 24 años acusado de asesinar a balazos, el pasado 14 de octubre, a Cándido Vargas. Ese hombre, un mes antes, había protagonizado un accidente de tránsito en el que falleció Brandon Miguel Dibenedetto, de 17 años. El apresado, identificado como Jonathan Alberto V., es primo de la víctima de ese accidente y ahora deberá darle explicaciones a la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara, que investiga el homicidio de Vargas teniendo como principal móvil la venganza. Así, se puede decir, hay gente que en Rosario parece haber reemplazado la ley y el Código Procesal Penal por la milenaria ley del Talión (ver aparte).

Choque y muerte. El miércoles 11 de septiembre Cándido Vargas, un albañil de 50 años, manejaba una camioneta Ford F100 por la villa La Boca cuando en Valparaíso y Pasaje 1115 colisionó contra una Yamaha Crypton en la que iban dos muchachos. La moto era conducida por Brandon Miguel Dibenedetto, de 17 años, quien vivía a un par de cuadras del lugar del accidente y falleció en el acto. Su acompañante agarró la moto y escapó. La pesquisa quedó en manos de la seccional 18ª y el juezgado Correccional 9, donde fue caratulada como homicidio culposo en accidente de tránsito. Tras prestar declaración en la causa, Vargas quedó en libertad aunque afectado al proceso.

Un mes más tarde, el domingo 13 de octubre a la mañana, Vargas estaba en casa de un familiar en Garibaldi al 3900, en el barrio Alvear. Hasta allí llegó un joven en una Motomel Skua 250 y llamó a la puerta golpeando sus manos. El dueño de la vivienda salió y lo atendió. El muchacho le dijo que estaba interesado en comprar la casa contigua y que le habían dicho que tenía que hablar con él. "La casa no es mía. Es de mi compadre, ya te lo llamo", respondió el hombre. El "compadre" era Candido Vargas, quien salió a charlar con una nena de tres años en los brazos. Entonces se escucharon detonaciones y cuando los parientes de Vargas salieron a la vereda, se toparon con la nena de 3 años llorando y Vargas con dos balazos: uno en el abdomen y el otro en la mano derecha. El agresor salió corriendo y dejó la moto frente a la casa. Vargas murió la mañana siguiente, a las 9.45.

Los pesquisas de Homicidios comenzaron a trabajar sobre el titular registral de la moto y así llegaron al entorno del pibe muerto en el accidente de tránsito en villa La Boca. La dueña del rodado se presentó en Jefatura acompañada de un abogado y contó que la moto Skua 250 se la había prestado a su sobrino de 15 años, hermano de la víctima. Posteriormente, el pibe en cuestión (inimputable para la ley argentina) se presentó en Tribunales y declaró ante la jueza María del Carmen Musa, titular de Menores 1ª.

Pero hubo algo en la declaración del muchacho que no cerró. La descripción aportada por los testigos del matador de Vargas no se ajustaba a la fisonomía de ese menor.

Código Procesal Penal.

El jueves pasado la jueza de Instrucción Pérez Vara ordenó entonces que se allanara una obra en construcción ubicada en Cerrito al 1300. De ahí los efectivos de Homicidios se llevaron preso a Jonathan Alberto V., de 24 años, a quien acusaron de ser el asesino de Vargas. Mañana le dará su versión a la jueza Pérez Vara.

Ley milenaria

El primer registro de la ley de Talión, principio normativo de justicia retributiva en el que se impone un castigo proporcional al daño ocasionado, es del año 1792 antes de Cristo, cuando se plasmó el Código de Hammurabi, el primer conjunto de leyes de la historia. Este principio jurídico continúa utilizándose en algunos países y también, parece, en algunas zonas de Rosario.

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