Los robos a taxistas aumentan en Rosario y el promedio ya llega a un caso por día. Los conductores que trabajan de noche están notando un incremento de los episodios de inseguridad en toda la ciudad: en lo que va de noviembre ya hubo 20 denuncias en el 911. El número comenzó a crecer a mediados de año después de 12 meses en los que se había mantenido estable en un una cifra baja.
En junio, un informe de La Capital mostraba que el número se había estabilizado en un promedio de 12 por mes en el último año. En detalle, hubo 9 robos en enero, 16 en febrero, 19 en marzo, 11 en abril, 21 en mayo y 12 en junio, cifra muy similares a las que había tenido 2022. Pero a partir de allí el número comenzó a ascender y elevó el promedio por encima de 20: hubo 21 en julio, 23 en agosto, 23 en septiembre y 27 en octubre.
Esto se había logrado a través de la implementación de un grupo de WhatsApp entre los referentes de las agrupaciones de taxis con los jefes de policía, el responsable del 911 y el Ministerio de Seguridad, una política que había implementando Maximiliano Pullaro en su paso por Seguridad y que fue retomada por Claudio Brilloni al asumir en febrero. Por ese canal, todas las noches se comunican dónde están apostados los agentes en los corredores seguros y dan parte de todo lo que pasa para que los taxistas tengan control e información.
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El taxi de Mario Cesca con los abollones producto de los piedrazos que recibió en el Acceso Sur.
Pero esa política se desinfló a mitad de año. Según referentes del sector que trabajan en horario nocturno, si bien hay comunicación constante, los corredores no funcionan como antes. "La situación empeoró mucho, es una cosa espantosa. Estamos expectantes de lo que pase con el nuevo gobierno provincial que asume en 20 días, porque este ya se está yendo. Hablamos con Pullaro y nos prometió que va trabajar con nosotros de la misma manera que lo hizo cuando fue ministro", definió Marcelo Díaz, referente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar).
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Los datos surgen del registro que hacen las empresas de despachos de viaje del accionamiento de botones de pánico en los que interviene el 911 cuando asaltan a un taxista. "No coincide con los números que nos pasa la policía, porque si después el taxista no denuncia, no queda como estadística. Por eso calculamos que son muchísimos más, porque hay gente que directamente no avisa que los robaron. No quieren perder cinco o seis horas en una comisaría para que les tomen la denuncia", se quejó.
Modalidad
El modus operandi es siempre el mismo. Los ladrones toman viaje en la calle, haciéndose pasar por pasajeros, le indican una dirección, y cuando llegan encañonan al conductor con un arma o lo amenazan con un cuchillo. Le quitan la recaudación y el teléfono celular, y a veces le piden las llaves del auto que luego descartan para asegurarse de que el taxista no pueda seguirlos.
En algunos casos, se repiten hasta los mismos delincuentes. Díaz contó que hay una pareja que se hace llevar a Las Flores y ya cometió al menos dos delitos iguales contra choferes: "Pasamos hasta las fotos y nadie actúa ni hace nada. No interviene ni un fiscal de oficio. Lo venimos denunciando en el grupo de la policía y sigue todo igual", subrayó.
Respecto a la posibilidad de sacar el efectivo de los coches para morigerar los robos, Díaz dijo que "uno siempre tiene plata encima para la estación de servicio, el café, comer algo, para la gomería si te pasa alguna eventualidad. Y además también les interesa robarte el celular porque lo venden. No pasa por ahí. Pasa por un mayor control y que haya más patrulleros, más policía y que sean más efectivos los controles", argumentó.
Si bien el referente sostuvo que el trabajo con la aplicación Movi Taxi y el sistema de radio, que también tiene pasajeros registrados con sus direcciones, les da seguridad para trabajar, el problema sigue siendo con los viajes que se toman en la calle."Cuando empieza a caer el trabajo, y no hay tanto movimiento en la noche, más ahora que tenemos el problema de las aplicaciones ilegales, uno se arriesga y puede llevar a cualquiera arriba del auto", cerró.