La Ciudad

Por qué no es rentable ni atractivo ser chofer de taxi

Cobran 60 mil pesos por trabajar 12 horas y el gremio denuncia que el 60% está mal anotado. Postales de un oficio insalubre que ya nadie quiere hacer.

Domingo 19 de Septiembre de 2021

Son las cinco de la tarde y Ramón se sube al taxi para tomar su turno. Tiene 50 años y dos hijos pero es separado, y hace unos años, cuando ocurrió su divorcio, tuvo que mudarse a una pensión de esas llenas de hombres solos que viven como fantasmas, detenidos en el tiempo y esperando un golpe de suerte que nunca llega. Acomoda el espejo retrovisor del Siena, se palpa el atado de cigarrillos en el bolsillo de la camisa y arranca, con un suspiro. Lo espera un turno de 12 horas en la jungla de cemento.

Ramón no existe, pero es muchas personas a la vez. Es el taxista promedio que trabaja seis días a la semana, anotado por la mitad de las horas que pasa tras el volante, para ganar unos 60 mil pesos por mes. Asediados por el estrés y el miedo a ser asaltados, comiendo mal, abusando del tabaco y del café y con una vida sedentaria que no combina con los planes familiares ni la crianza de sus hijos, todos los días tres mil peones se suben a los coches pintados de negro y amarillo para llevar rosarinos que salen a esparcirse, tuvieron una emergencia, están apurados o se sienten inseguros para tomar un colectivo.

Coches hay, pero faltan choferes, porque no es un empleo atractivo. Según datos del Sindicato de Peones de Taxis, durante los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri y el año y medio de pandemia, el sector perdió unos 1.000 puestos laborales, sobre todo en el turno nocturno. Las licencias siguen siendo 4 mil, aunque se calcula que el 25 por ciento no está circulando. Un análisis sobre la ecuación económica del peón cuando se sube al auto ayuda a explicar por qué faltan tantos taxis a la noche, ahora que la demanda creció por la flexibilización de las restricciones.

"El problema del taxista pasa por dos temas fundamentales: la inseguridad y el problema contractual. Aunque hay un convenio colectivo, al no haber controles por parte del municipio, el titular no registra bien al trabajador", explica el secretario general del gremio, Horacio Yannotti. En un 60 por ciento de los casos, en lugar de las ocho horas correspondientes, están anotados por cuatro o como cubrefrancos. Las consecuencias son que el peón no tiene acceso a obra social, ya que con el ínfimo recibo de sueldo como cubrefrancos o media jornada no lo reciben; no tienen acceso al crédito; les cuesta jubilarse y cuando hay un accidente la ART cubre lo mínimo.

Hay dos tipos de acuerdo con los propietarios sobre la recaudación. Uno es a porcentaje, en el que el 30 por ciento es el mínimo para el chofer, y en algunos casos llega al 50 según quién pague el combustible. El recibo de sueldo mínimo asegurado por convenio es de 45 mil pesos, una garantía que se usa para calcular cuánto cobra un trabajador que se bajó del auto por enfermedad, o cuando el taxi está roto y no puede salir a trabajar. El promedio, claro, es superior (unos 60 mil pesos), según el desempeño y las horas trabajadas: algunos hacen 8, otros 10 y los más jóvenes realizan 12 horas hasta que el tiempo empieza a pasar factura.

En la otra modalidad, el peón paga una tarifa fija por el turno de 12 horas, de entre 2.500 y 4 mil pesos, dependiendo del tipo de vehículo. "Hay muchas variantes y también avivadas", apunta Yannotti. Lo cierto es que los que trabajan a fijo tienen que "pedalear" muchas horas para llevarse algo a la casa. "A veces, cuando no tenés oficio o no tuviste cabida en otras actividades por carácter, te gusta trabajar en la calle y no tenés compromisos familiares, lo agarrás", admite. Es que es muy difícil para el peón que tiene hijos y es único sostén de hogar llegar a fin de mes. Vivir en la calle significa comer, consumir cigarrillos y café: no vuelve con todo el sueldo a su casa.

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Los daños colaterales de la vida en el pavimento son importantes. Aunque se han incorporado jóvenes, el promedio de edad está en 50 años, y a veces personas con 40 años de actividad aún no se pueden jubilar. "Es una actividad estresante, no es para cualquiera. Estás en la calle manejando todo el día, la inseguridad es una sombra permanente. Hay un solo franco semanal. a veces los muchachos necesitados siguen de largo y lo trabajan, paran solo si el auto se rompe", cuenta el sindicalista, que se subió a un coche en 1996 al ser despedido como camionero y no se bajó durante 20 años, atacado en su salud.

La insalubridad del trabajo tiene una cara triste: tras décadas pasando la mayor parte del tiempo fuera de casa, muchos llegan a los 50 o 60 años separados. "Estar 12 horas en la calle laburando y a lo mejor en un turno que no coincide con la vida de tu familia a la larga lleva a un desgaste y se separan", lamenta el titular del gremio. Los choferes se pierden momentos irrecuperables como actos escolares, y la vida social se les complica porque tienen que volver a subirse al coche.

"Hay muchos que a esa edad se quedan solos, viviendo en pensiones. Sos fumador, sedentario, no tenés posibilidades de tener un crecimiento como persona, lectura, esparcimiento, vida al aire libre. Es una locura subirse 12 horas al taxi. Mi hija tiene 25 años, en toda su vida escolar no le conocí una maestra ni fui a un acto", grafica.

Con este panorama, Yannotti indica que hoy los titulares no tienen una buena oferta laboral para ofrecerle a los choferes. "A nadie le seduce trabajar en un taxi sabiendo que esas son las condiciones que ofrecen. Este problema del gris viene históricamente, la mayoría de los propietarios de licencias no se sienten controlados y registran como quieren. Tampoco el Ministerio de Trabajo de la provincia pone la mirada sobre este tema, solamente reclama el sindicato".

Por su parte, el titular de una licencia se lleva, en promedio, el 60 por ciento de la recaudación. En un solo turno, son 6 mil pesos brutos por día, y 12 mil en el caso del doble. A eso hay que descontarle los costos fijos: combustible, reparaciones y mantenimiento, seguro, cargas patronales, amortización del vehículo y multiplicarlo por 30 días. "Es mucho más rentable que si vos tenés un departamento y lo alquilás. Pero están los riesgos: es un vehículo en la calle, que si chocás de frente lo perdiste, y si no lo registrás bien a la larga el chofer va a reclamar su derecho y te va a hacer un juicio laboral", analiza el dirigente.

A grosso modo, una chapa de taxi rondaría hoy entre 20 y 25 mil dólares. Una cantidad importante de taxis están sin chofer y guardados en la casa del titular, porque no se ha reparado o cambiado la unidad, y tampoco llevaron la licencia a caucionar por miedo a que se la quiten definitivamente. "El problema más grave es que el municipio, a pesar de que cuando otorga la licencia lo hace con la condición de que sea explotada durante 16 horas, después no controla. Ahora, a raíz de la demanda que hace la ciudadanía, Movilidad se ha puesto a constatar y mandar notificaciones y sanciones", finalizó Yannotti.

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