Por primera vez desde que se detectó la epidemia mundial de sida, se evidencia una remisión en la cantidad de contagios, según precisó ayer la agencia de las Naciones Unidas para el sida, Onusida.
Las nuevas infecciones con VIH y las muertes por sida se redujeron entre 2004 y 2009, según apuntó ayer el organismo internacional, que advirtió sin embargo que la crisis económica podría frenar las esperanzas de que continúe la tendencia a la baja.
Las infecciones cayeron un 19 por ciento en ese período, mientras las muertes cayeron de 2,1 millones en 2004 a 1,8 millón en 2009, según el informe anual del programa de la ONU para combatir la enfermedad presentado ayer en Ginebra.
“Hemos frenado y comenzado a revertir la epidemia”, escribió en el informe Michel Sibide, director de la organización. La gente joven “está adoptando prácticas sexuales más seguras en los países más afectados, contribuyendo a la caída de la tasa de infección”, consideró.
Sin embargo, se estima que 2,6 millones de personas se infectaron el año pasado, un nivel comparable al de comienzos de los 90.
En cuanto a regiones, el Africa subsahariana sigue siendo la más afectada, con un 69 por ciento de las nuevas infecciones de VIH.
Sin embargo, gran parte de Africa, con epicentros históricos como Sudáfrica o Botswana, muestra signos positivos de reducción de los casos.
El informe registró 22 países en Africa subsahariana con una caída significativa del 25 por ciento o más en sus tasas de infección, de los 33 países de todo el mundo que reportaron un progreso similar.
Al contrario, algunas partes de Europa del Este y Asia central están experimentando tendencias preocupantes al alza en las tasas de infección, según el informe.
El uso de drogas intravenosas por parte de los adictos está tras el aumento en siete países en esas regiones, que suponen más del 25 por ciento del aumento de nuevas infecciones en todo el mundo.
Se estima que unos 33,3 millones de personas viven con el virus del sida, la mayoría en el mundo en desarrollo donde el acceso a las medicinas es limitado y numerosos pacientes carecen del tratamiento necesario.
La mayoría de los afectados viven en Africa, donde la difusión del virus se atribuye principalmente a la resistencia de los hombres a utilizar preservativo.
Sólo alrededor de una tercera parte de los 15 millones de personas que viven con sida en las partes más pobres del mundo reciben atención adecuada.
Mientras, la inversión en la respuesta al sida cayó el año pasado por primera vez, con el telón de fondo de la crisis financiera global.




























