Hace unos días al salir de mi trabajo observé que en el mástil de la plaza 25 de Mayo estaba izado en lugar de nuestra bandera un plástico o un género de color bordó. Es habitual que los días sábados y domingos no esté allí la enseña patria, quizás por los feriados del personal. Pero esta situación provocada por un insolente colma el ánimo e impulsa a destacar que en esta plaza o en el Parque Nacional a la Bandera existen desidia y descuido. Nadie controla ni cuida nada. No basta cortar el césped. Alguien debiera aportar un tipo de control, máxime cuando se declama a Rosario ciudad turística. Bancos rotos, falta de señalización, monumento a la libertad pintarrajeado y el monolito al himno totalmente cubierto de inscripciones, lo mismo que el monumento a Grandoli, donde desde hace mucho tiempo —aunque fuera de madera— no se repone la placa sustraída que identificaba al ilustre abanderado. Carteles indicadores sucios. Y al Monumento a los Caídos en Malvinas a veces se lo utiliza para exhibir productos de vendedores ambulantes. ¿Cuál es el organismo que debe supervisar estos lugares? Y lo mismo obedecería denunciar el descuido y falta de mantenimiento en la mayoría de las plazas de la ciudad. Como ciudadana argentina aspiro al respeto de símbolos y héroes. Por lo visto todavía no observo que nadie se ocupe de esto.
Josefina Delia González




































