Integrantes de Proyecto San Martín —presidentes de comunas y concejales del departamento San Martín del FPCyS— participaron de la pintada de un mural frente a la plaza con los vecinos y representantes de las instituciones de la localidad de El Trébol.
La actividad llevada a cabo tuvo como objetivo plantear la necesidad de que los municipios y comunas incorporen a sus respectivas planta permanentes con los mismos derechos a personas discapacitadas.
“La idea surgió a raíz de la presentación que hicimos en todas las localidades del departamento con una ordenanza común que elaboramos desde nuestro Centro de Estudios para que se empiece a hablar el tema y relevar la importancia que esto tiene”, manifestó Luciano Caturelli, responsable de la agrupación Proyecto San Martín.
Asimismo Caturelli sostuvo que “esta es una actividad más que reforzamos con conferencias de prensa en las que explicamos los alcances de la ordenanza, las reuniones con las instituciones que trabajan este tema y ahora agregamos murales en las localidades”.
Estar en la agenda. “La discapacidad tiene que ser parte de la agenda política de las localidades, tiene que estar como eje de gestión junto a educación, salud, vivienda y trabajo, durante todo el año”, manifestó Marcelo Racca, concejal de El Trébol, quien presentó la ordenanza a fin de que el municipio la incorpore a la normativa vigente.
Por su parte, el presidente de la comuna de San Martín de las Escobas, Víctor Banchio, sostuvo: “Lo que intentamos hacer con esta ordenanza es aportar un granito de arena desde nuestro lugar para que las nuevas generaciones y futuras gestiones comunales o municipales tengan como punto de partida la obligación de la incorporación de personas discapacitadas a la administración pública con los mismos derechos”.
“También creemos que el sector privado puede aportar su granito de arena. De hecho muchas empresas de la región lo tomaron como parte de su política y ven la importancia que tiene tomar una decisión así, más allá de los beneficios que tienen desde el punto de vista de los aportes sociales. Recuerdo lo que me dijo una mamá en Cañada Rosquín, «la incorporación de una persona discapacitada a un lugar de trabajo es un aporte de humanidad al grupo laboral», creo que es una definición muy correcta”, finalizó Caturelli.
La próxima actividad similar se programó para el sábado próximo, a las 16, en la esquina de Lisandro de la Torre y 9 de julio, en la ciudad de San Jorge.

































