Un avión de la Fuerza Aérea viajó ayer a Cuba para repatriar los cuerpos de los diez argentinos que murieron junto a otras 58 personas cuando el jueves 4 último al caer en una zona montañosa el avión ATR 72-212 de la empresa Aerocaribbean mientras viajaban desde Santiago de Cuba a La Habana.
La aeronave, un Fokker F-28, despegó a las 6 desde la I Brigada Aérea, con asiento en la localidad bonaerense de El Palomar, con 16 familiares de las víctimas a bordo, entre ellos los del matrimonio formado por Carlos Sánchez y Miriam Galucci De Sánchez, que residían en Roldán, según precisó el Ministerio de Defensa.
Estaba previsto que el avión militar arribase al filo de la medianoche (hora argentina) al aeropuerto José Martí de La Habana. La aeronave nacional realizará varias escalas técnicas en el transcurso del viaje.
En tanto, la cancillería explicó que los familiares de las víctimas “son acompañados por funcionarios técnicos de la Dirección Argentinos en el Exterior de Asuntos Consulares, entre los que se encuentran una psicóloga y una asistente social, más dos psicólogas seleccionadas por la comisión Cascos Blancos, cuya tarea es brindar contención y apoyo a los deudos”.
Los familiares de las víctimas de la tragedia aérea tienen previsto permanecer en Cuba dos días.
La Cancillería dijo que se “hará entrega formal de los restos identificados de los ciudadanos argentinos fallecidos a sus familiares, y es probable que aquellos que lo deseen puedan desplazarse a las cercanías donde ocurrió el accidente aéreo”.
Los argentinos que murieron en el accidente aéreo fueron identificados como Alberto Croce, Stella Croce, Carlos Sánchez, Miriam Galucci de Sánchez, María Pastores, Arturo González, Silvia Ferrari, Norma Peláez, Virginio Viarengo y Raffael Pugliese.
Carlos Sánchez (49) y Miriam Galucci de Sánchez (46) vivían en Roldán desde hacía 12 años. El matrimonio había planeado el viaje “desde hace mucho tiempo”, comentó un familiar. La pareja tenía tres hijos, Mariana de 21 años, Rubén de 24 y Verónica de 25. Carlos era carpintero especializado en techos de tejas y de chapa. Había construido su casa en el loteo roldanense de Los Olmos, ubicado en cercanías del cruce de las rutas 9 y A012, un barrio residencial que tiene una frondosa vegetación y propiedades tipo chalet.
La familia había llegado de la localidad de Monte Maíz, provincia de Córdoba. l (DyN)




























