Villa Constitución. — "Los trabajadores aceptaron la propuesta efectuada
por el inversionista Carlos Leone de recibir en las próximas horas 1.500 pesos (mil en el caso del
personal de empresas contratistas), lo que en breve permitiría retomar los trabajos de puesta en
marcha de la fábrica".
Así lo informó anoche el tesorero de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) villense,
Carlos Vásquez, luego de la asamblea cumplida a partir de las 20.30, tras una jornada tensa y
después de la inacción de los empresarios ante los compromisos asumidos recientemente frente a los
operarios en el Ministerio de Trabajo de la Nación.
"La empresa nuevamente ha puesto todo el esfuerzo para que esto no se
solucione", había expresado en la tarde de ayer el secretario de la UOM de esta ciudad, Leandro Del
Grecco, a propósito del recrudecimiento registrado en el conflicto de los trabajadores de Paraná
Metal.
Profundo enojo.Cortes esporádicos de la ruta provincial 21 (ex ruta nacional 9)
a cargo de los obreros que custodian las instalaciones de la fábrica marcaban ayer el profundo
enojo de los trabajadores, frustrados ante la falta de pago de lo convenido, condición
indispensable para que se retome la producción en el establecimiento.
Según el acuerdo, la actividad específica debía retomarse el lunes, aunque esto
constituía, en cierto modo, una formalidad porque faltaban fijar los turnos de trabajo y la
composición laboral de cada uno ellos, considerando el programa de suspensiones acordado. Además,
iniciar concretamente la producción en este tipo de fábricas requiere de un aprestamiento general
de las instalaciones que no es inmediato.
Pero lo que "sacó de las casillas" a los operarios —y alejó el momento en
que se reinicie el trabajo—, habría sido una propuesta empresaria de pago diferido y
fraccionado de las deudas, pese a que el gremio fijó desde el comienzo de la negociación que nadie
volvería al trabajo si antes no cobraba todo lo que le deben. A eso se suma el factor de la
inacción patronal, que no efectuó las correspondientes gestiones para una lógica provisión de
insumos.
Tensión. Los gremialistas de la UOM villense vivían horas tensas ayer por la
tarde, porque además de las lógicas manifestaciones de los obreros de la planta, también se
registraban reuniones de la dirigencia sindical con funcionarios del Ministerio de Trabajo de la
Nación y paralelamente se esperaba algunas llamadas de los empresarios y de Carlos Leone, el
ingeniero que aparece representando a un potencial "nuevo inversor" desconocido.
Algunas fuentes vinculadas a los hechos dejaron traslucir dos posibilidades con
respecto a Leone; la primera es que se "representa" a sí mismo; la otra es que actuaría a nombre de
un tradicional apellido ligado históricamente al empresariado siderúrgico villense, que sería
Acevedo.
"El enojo de los compañeros es total y la única salida es que la empresa pague;
si no, no hay salida", indicó tajante Del Grecco a LaCapital.
El sindicalista desechó cualquier especulación sobre algún posible destino de la
empresa al señalar que "quien figure ahora o después como patrón, nos es indistinto. Lo que
queremos es cobrar, trabajar y vivir. Patrones vamos a tener siempre, queremos convivir en un
ambiente tranquilo y que nos den lo que nos corresponde. Nosotros hace 40 días que estamos
dispuestos a trabajar. Los que no están dispuestos son ellos".
Pocas horas antes de la asamblea de anoche, el dirigente no descartó la elección
de ningún tipo de acción gremial por parte de los operarios. "Desde corte de rutas para arriba, lo
que se quiera imaginar: movilizaciones, toma efectiva de la fábrica —a la que ahora estamos
cuidando—, un corte la autopista. Lo que queremos además es que la sociedad tome conciencia
de que los obreros hemos puesto todo lo que hay que poner para que esto se solucione, mientras que
la empresa hizo lo mismo, pero para que no se solucione".
Ubaldo Mauro
La Capital