Señor presidente de la Nación, o a quienes le puedan hacer llegar estas líneas. Lo que fue marcado como un logro del gobierno anterior, incorporar 1,5 millón de jubilados al sistema de Pami, el que ya venía dando pésimos servicios, ha perjudicado el sistema. No se previó que la estructura de prestadores iba a colapsar, los turnos médicos y de estudios son dados con demoras de hasta cuatro meses, sumado a que debido a la falta de pago, se han dado de baja muchos efectores; los profesionales que ya venían cobrando con atraso amenazan con no atendernos más, y debido a esta situación nos atienden como ciudadanos de cuarta y de mala gana, y en muchos lugares ya cobran el famoso "plus", disfrazado de sellado y sin carteles indicadores que se procederá a dicho cobro. Hay especialistas que atienden 20 minutos por semana. Todo esto sucede en Rosario, pero tengo conocimiento que se repite en la mayor parte del país. A esto súmele las demoras en la atención al público (en las delegaciones y en las instituciones donde previamente debemos autorizar las órdenes de consulta) y la burocracia en muchos trámites. Los jubilados aguardamos con expectativa el 82 por ciento móvil, no sólo para los que cobran la mínima ya que sería una injusticia, somos muchos que cobramos un poco más y quedamos afuera de bonos y subsidios o exenciones de impuestos. Por último, esperamos a la brevedad tener nuestro representante tanto en el Pami como en la Ansés.




























